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“La experiencia que adquieres al estudiar fuera de tu país te abre las ventanas al mundo”

“Reconstruyendo el Qhapaq Ñan en Ecuador y Perú” es la tesis doctoral presentada por María Luisa Rendón, antigua alumna del MBA de EAE

Lunes, 3 de Octubre, 2016

Hace dos años María Luisa Rendón publicó el libro Tourism in Latin America – Cases of Success, junto al investigador Simon Bidwell. Recientemente María Luisa ha estado viajando de nuevo por España, por motivos laborales, por lo que pudimos reencontrarnos con ella y conocer qué ha hecho durante este periodo de tiempo. Tras realizar el MBA en el Campus de Barcelona hace algo más de una década, María Luisa optó por realizar un doctorado y así continuar también con la difusión de los conocimientos a través de publicaciones escritas.

“Reconstruyendo el Qhapaq Ñan en Ecuador y Perú” es la investigación de tesis doctoral para FLACSO Sede Ecuador que estás llevando a cabo, aunque ya la has finalizado, ¿verdad? ¿En qué fase del proceso está? ¿Cuándo se publicará?

Exacto, yo la entregué a finales de agosto y saldrá publicada el próximo año. Concretamente ahora está en la etapa de lectores, compuesta por cuatro de diferentes países. Entre ellos se encuentra un lector de España, motivo por el cual he estado recientemente en Barcelona participando en un congreso sobre turismo, patrimonio y abordajes críticos del desarrollo. Otros dos de los lectores son de Estados Unidos y el último de Italia, aunque cuento con una lectora adicional de Perú. ¡Mi tesis está viajando alrededor del mundo!

¿Cuántos años llevabas trabajando en la tesis?

La etapa exploratoria empezó en 2012, pero propiamente como trabajo de campo desde fines de 2013.

¿Qué aborda la tesis?

Inicié con un planteamiento de teoría de redes que me interesaba para su aplicación al turismo y lo que me encontré con este proyecto, que se llama Qhapaq Ñan, es que había un aparato muy completo del transnacional, nacional y local, entorno a trabajar para alcanzar la nominación como patrimonio mundial de este sistema vial andino de parte de seis países.

La investigación ha requerido mucho tiempo de trabajo. He estado ya tres veces en Europa con motivo de asistencia a congresos o entrevistas a la UNESCO y al Centro de Patrimonio Mundial, entre otros organismos evaluadores de estos lugares patrimoniales a nivel mundial. También he trabajado mucho el aparato diplomático, con un análisis institucional de los seis países implicados.

Finalmente en la parte aplicativa de caso solamente tomé dos países porque hacerlo de seis conllevaba mucho gasto de tiempo y presupuesto. Trabajé entonces solamente el estudio comparado de Ecuador y Perú, dos tramos que tienen mucha vinculación con el turismo. Uno es el tramo Ollantaytambo-Lares en Cusco, muy vinculado a Machu Picchu y a una serie de sitios arqueológicos, y el otro que trabajé en Ecuador es el tramo Achupalla-Ingapirca, ya que Ingapirca es uno de los sitios arqueológicos con mayor importancia en presencia inca del Ecuador, que también tiene vinculación con circuitos de turismo.

Esta tesis tan extensa será considerada otra publicación, ya que en la universidad en la que yo estudié de Ecuador, la cual está en cinco países distintos, acostumbran a publicar las tesis como libros. Pero todavía tiene que pasar por proceso de corrección.

¿Cuándo decidiste realizar este doctorado?

Cuando terminé mi Máster en EAE conversaba con los compañeros y me di cuenta de que muchos de ellos se iban al ámbito empresarial. Sin embargo yo me he manejado más desde la gestión y la coordinación, la asociatividad público-privada y la responsabilidad social corporativa, siempre articulando con instituciones de gobierno y sectores urbanos o rurales de emprendedores de turismo. A la hora de continuar avanzando en mi carrera vi la importancia de la formación doctoral. Realicé un viaje a Inglaterra para participar en la feria World Travel Market donde conocí dos universidades que tenían programas de doctorados en turismo. Me parecieron interesantes y cuando regresé a América Latina me puse a pensar si era mejor abrirme a un campo más amplio como las ciencias sociales. Entonces decidí embarcarme.

Después de tanto trabajo, tiempo y presupuesto, la tesis es como un hijo pequeño, ¿cómo te sientes ahora que ya la has acabado? ¿En qué te centrarás ahora?

¡Es un gran niño! En verdad ahora me siento aliviada, el doctorado ha sido todo un reto. Desde las ciencias empresariales hay poco diálogo con las ciencias sociales y viceversa, por lo que he intentado mostrar que desde las ciencias empresariales, básicamente mi formación, y sobre todo desde el campo del turismo, se puede establecer un gran puente para conectar con la parte más académica, que normalmente está en una burbuja.

Me siento contenta y sé que ahora debo tomar muchas decisiones. He estado muchos años metida a dedicación exclusiva puesto que el doctorado era con una beca importante y tenía que cumplir con una serie de obligaciones. Ahora necesito reflexionar sobre lo que quiero hacer con mi vida profesional, y ver las posibilidades que me abre el doctorado, no solamente de quedarme en América Latina, sino también de viajar y establecer ciertos vínculos con otros países. En Europa he visto mucho interés en la investigación doctoral que lamentablemente en América Latina no se da. Entonces digamos que ahora emprendo un “viaje” para reflexionar sobre mi futuro.

¿Pero actualmente también trabajas para una consultora?

¡Uno siempre tiene que mantenerse y hacer algo continuamente! Ahora estoy haciendo una consultoría a distancia para una ONG que se llama CARE. Me están encargando, desde el mes de julio, una serie de estudios y propuestas que tienen que ver con la formación de una plataforma en América Latina de comercialización y contacto con el mercado para iniciativas relacionadas con el empoderamiento de género a través del turismo.

También estoy trabajando en una próxima publicación que me invitaron en Barcelona. Se hará a través de la revista PASOS, de turismo y patrimonio cultural. Editarán un número especial en octubre y me han invitado a escribir unos capítulos.

Con estas publicaciones ampliarás entonces tu lista de libros y colaboraciones en revistas. ¿Qué te lleva a escribir?

Esta pregunta me remite a EAE cuando hice el Máster en Barcelona. A diferencia de mis compañeros, hice las prácticas en una consultoría catalana donde tenían proyectos con gobiernos locales, ayuntamientos y empresas hoteleras. Formé parte del área de desarrollo de productos y marcas turísticas y trabajé de cerca con el socio consultor, por lo que pasaban por mis manos todos los estudios de consultoría. Ahí vi la realidad española, en cuanto a temas de impulso del turismo local, y observé que tenía problemáticas similares a las de América Latina.

Cuando regresé a Perú, tras realizar el Máster, escribí mis primeros libros sobre desarrollo turístico municipal. Fue todo un ejercicio porque escribir no es solamente teorizar, sino intentar que muchos conocimientos de otras personas se pongan en diálogo, contrastándose. Los libros para mí han sido, más que un tema de lucro, un tema de contactos. Se me abrió todo un mundo de clases, viajes, conferencias, etc., desempeñándome en tres países e intercambiando conocimientos con otras personas. He seguido publicando también por lo que comentaba anteriormente, en el ámbito empresarial y público pocas personas dedican tiempo a escribir, pero hay mucho conocimiento que si no lo esquematizas, lo escribes y lo compartes, es muy difícil que se conserve y se transmita.

¿Ocurre lo mismo con el sector turismo?

En turismo creo que tenemos muy poca costumbre de describir e intercambiar los conocimientos, más quizá que en otros campos donde exista una trayectoria de investigación más larga. Hablamos de un sector muy joven, que ha tenido una gran expansión que, desde el punto de vista académico y en español, hay poco trabajo.

Hablabas también del MBA realizado en EAE, ¿qué recuerdas de esta época?

Fue entre 2004 y 2005 y viví una experiencia particular. Formaba parte del grupo de 10 alumnos becados por la Fundación Carolina, así que teníamos que llevar a cabo una serie de actividades, coordinadas con los representantes de la Fundación, para el programa ‘vivir en España’. Eran actividades culturales, viajes, visitas a museos, etc. En todo caso, fue una experiencia bonita.

Respecto a EAE lo que recuerdo son las clases y los profesores, muy simpáticos e inmersos en el mundo práctico de la gestión del ocio. Teníamos muchos cursos empresariales y lo que me gustó de la experiencia en Barcelona es que teníamos la opción de contrastar todo lo que pasaba en la ciudad. Muchos profesores nos mandaban realizar trabajos como desplazarnos a ver las nuevas tendencias en hoteles. Barcelona contribuyó a esta experiencia al ser tan importante, a nivel nacional y mundial, para el turismo. También recuerdo que los profesores nos incentivaban a realizar trabajos sobre marcas comerciales que comenzaban su expansión, como el caso de Starbucks.

Otra cosa que destaco de la Escuela era la cercanía con los coordinadores, Sonia Pereira entre otros, y también las prácticas profesionales que ofrecían en el mundo empresarial. Muchos de mis compañeros las hicieron en grandes compañías multinacionales, aunque a mí me interesaba más el tema de los proyectos y también tuve la oportunidad de realizarlas en una consultoría.

Has estudiado el Máster en España, eres natural de Perú, pero también has vivido en Ecuador y Argentina. ¿Qué aporta la experiencia internacional, especialmente a la hora de la formación?

¡La experiencia que adquieres al estudiar fuera de tu país te abre las ventanas al mundo! Sin embargo, es una experiencia más rica en el caso de tener un pasado laboral ya en tu país de origen, porque si no has trabajado anteriormente y estudias un Máster la aplicación de lo que te enseñen en la clase será bastante limitado.

En mi caso como alumna a tiempo completo fuera de mi país, destacaría la integración total con los compañeros y la ciudad. Especialmente una oportunidad que me dio EAE Business School fue la de intercambiar conocimientos y puntos de vista con personas de diferentes países, y de diferentes orientaciones. Esto te enriquece mucho como persona, culturalmente, y a nivel profesoral. Aprendes la capacidad de adaptación a un entorno multicultural y diverso.

¿Mantienes el contacto con la gente que conociste en EAE Business School?

Sí, claro. Además siempre es muy bonito viajar a alguna ciudad del mundo y saber que tienes un compañero ahí o que ellos lleguen a tu país, o a donde estés, y contacten contigo. ¡No solamente con los del Máster, en mi caso MBA, sino también con alumnos de otros Másters! Es muy rico trabajar este networking porque a veces estas redes de amistad también se hacen profesionales, te escriben por investigaciones, te anuncian su empresa, posibles colaboraciones, etc. Es una experiencia completamente enriquecedora.

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