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El paro baja en 124.349 personas. Análisis de los datos del paro del mes de junio en España

Lun, 07/11/2016 - 00:00

Por: Esther González, directora del Máster en Dirección de Recursos Humanos Full Time, Máster en Dirección de Recursos Humanos Part Time y Master in Human Resources Managemente de EAE Business School en Madrid.

Los últimos datos del paro en España en junio 2016 parecen lanzar un mensaje de esperanza: hemos bajado de la cifra psicológica de los cuatro millones de parados y también aumenta el empleo estable. Todas las autoridades laborales y políticas respiran aliviadas.

Sin embargo, este informe no cuenta, sólo muestra una foto muy parcial sobre la situación laboral en España, que a su vez es parte de una UE, un poco más pequeñita ahora que Gran Bretaña decide abandonarnos. La foto general no es mala, pero tampoco tan halagüeña.

En primer lugar, el número de parados disminuye, pero este informe no tiene en cuenta a las personas que están ya tan desanimadas que ni siquiera se han apuntado como solicitantes de trabajo. Esos profesionales son invisibles y no aparecen en las estadísticas. Las estimaciones apuntan a casi medio millón de personas que llevan más de cuatro años intentando encontrar un empleo y ni siquiera constan en las estadísticas de población activa.

Según el informe publicado en el 2015 por Institute for Labor Organisation ( ILO Report, 2015), uno de los organismos satélite de las Naciones Unidas, todas las economías avanzadas del planeta salen lentamente de la crisis, pero tardaremos por lo menos cinco años en recuperar, a nivel mundial, las cifras de empleo anteriores a la crisis.

El mercado de trabajo español va a necesitar mucho más, por ser una economía muy dependiente de la buena marcha de otras economías más sólidas y con mejor equilibrio en el reparto de su PIB. El sector turístico (hostelería y hotelería) es uno de los más estables en la creación de empleo, pero es un empleo estacional. Somos un país de servicios turísticos, lo que nos hace vulnerables y dependientes de los vaivenes mundiales. Sectores como Telecomunicaciones, Recursos Energéticos, Hostelería y Turismo mantienen alta su demanda de profesionales en España. Aquí tenemos una veta importante de creación de empleo que debe cuidarse y mimarse.

Otro dato para la reflexión: el desempleo juvenil (18 a 24 años) es alto en todo el mundo, pero en el caso de España estamos 30 puntos por encima de la media europea (Media europea 22%, España 52 %). La mitad de los jóvenes españoles no encuentra trabajo. Lo interesante es que la tasa de empleo entre los jóvenes que se especializan, sobre todo los ciclos formativos superiores mantienen una buena tasa de empleo. La especialización es la clave.

La buena/mala noticia a nivel mundial: en las proyecciones hasta 2030, sobrarán en el mundo casi 30 millones de puestos de baja cualificación – los trabajos que pueden, por ejemplo, hacer robots y máquinas -, pero van a faltar casi 85 millones de trabajadores de cualificación media o alta. Es decir, el futuro de nuestros jóvenes – y de la salud de nuestro mercado de trabajo – pasa por mejorar los niveles de cualificación profesional. No se trata de formarse en cualquier cosa y a cualquier precio, pero sí de crear semilleros de profesionales muy especializados y cualificados que puedan cubrir el vacío demográfico que se avecina. A la vista del gráfico de la UE, España tiene una bolsa de demandantes de empleo con niveles de cualificación inferiores a la media comunitaria. El sistema educativo actual debe reflexionar, pero también las grandes organizaciones y empresas, que están experimentando serias dificultades (Informe Adecco 2016) para cubrir ciertos puestos pueden apoyar la creación de escuelas de especialidades de alta empleabilidad. El mensaje es claro: la educación va a ser una de las claves de la pervivencia y éxito en esta década.

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