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Mínimo repunte del gasto en I+D en España

Se invierte la tendencia de los últimos años pero muy lejos del escenario necesario

Lunes, 28 de Noviembre, 2016

Por: Victor Ruiz Ezpeleta, profesor del Master en Project Management de EAE

El gasto en España en Investigación y Desarrollo (I+D) parece que va dejando atrás la recesión que lleva sufriendo los últimos 5 años. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, en el año 2015 se invirtieron 13.172 millones de euros, aún lejos de los 14.701 millones del año 2008, pero mostrando una mejoría respecto a las inversiones de los ejercicios 2013 (13.011) y 2014, cuando se tocó fondo con la cifra más baja desde el año 2006 con 12.820 millones de euros.

El valor absoluto es superior al de 2014, pero no así el relativo, ya que en el año 2015 se invirtió un 1.22% del Producto Interior mientras que hace dos años el porcentaje de inversión fue del 1.24%. El porcentaje es pequeño, pero esta diferencia supone una inversión de 216 millones de euros que muy bien podrían ir a los investigadores y proyectos del país.

El sector empresas sigue siendo, con mucho, el mayor receptor de los fondos en I+D, seguido a mucha distancia por el sector de Enseñanza Superior. El personal empleado en la Investigación y Desarrollo es del 11.2 por mil de la población total ocupada. Supone un tímido repunte del 0.3% respecto al año anterior, pero sigue resultando insuficiente para mantener un crecimiento apreciable.

Uno de los mejores datos es que se va consiguiendo la paridad, más claramente en el sector público (51.1% de mujeres) que en el sector privado (31.4%) donde aún queda un mayor camino por recorrer en este sentido. Se ha avanzado, pero se debe seguir trabajando para conseguir unos números más equilibrados en el sector privado.

Donde también sigue quedando mucho camino por recorrer, y ya van muchos años, es en el ámbito territorial. De las 17 comunidades autónomas, únicamente País Vasco, Madrid, Navarra y Cataluña están por encima de la media en inversión en I+D, mientras que las 13 comunidades restantes están por debajo o muy por debajo de la media. Especialmente graves son los casos de las Islas Baleares, Canarias y Castilla La Mancha. Esto debe hacer reflexionar, y mucho, a los agentes públicos y privados sobre el equilibrio territorial y se deben hacer muchos más esfuerzos para poder compensar estas inversiones y qué comunidades más desfavorecidas puedan encontrar una vía de mejora a través de la Investigación y el Desarrollo.

Los datos, como siempre, hay que verlos desde una cierta globalidad, observando la posición pasada, presente y futura, y sin perder de vista los valores relativos en comparación con otros países, y aquí es donde el estado español está claramente en desventaja.

España sigue muy por debajo de los países punteros en Investigación y Desarrollo, que tienen unos porcentajes superiores o muy cercanos al 3%, hecho que hace descender la media de la UE que es del 2.0%. Esto debe hacer plantearnos dónde estamos y dónde queremos estar, y obliga a los políticos a establecer un pacto de Estado más allá de rivalidades políticas y legislaturas de turno para aumentar, progresiva pero significativamente, los presupuestos en Investigación y Desarrollo. Sólo hay que mirar las gráficas de los países que están a la cabeza y las cifras que invierten para darnos cuenta dónde está el futuro de la economía en los países desarrollados.

La conclusión más importante es que hemos pasado lo peor, pero el gasto en I+D continúa siendo insuficiente. En un mundo donde las commodities son cada vez más baratas, y competimos en mercados que tienen mano de obra y productos mucho más baratos que los nuestros, el valor añadido de la innovación, el desarrollo tecnológico y productos altamente complejos van a diferenciar a los países que consiguen la prosperidad para sus ciudadanos de los que quedan atrapados en una crisis o economía congelada durante muchos años. 

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