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Aprender a liderar con Santigo Ávila, profesor de EAE

Mié, 05/11/2016 - 00:00

El pasado miércoles 4 de mayo, el profesor de EAE y experto en liderazgo Santiago Ávila, dio una clase magistral a los alumnos recién licenciados del Máster de Dirección de Recursos Humanos; en la misma trató sobre la importancia del liderazgo trascendente –liderazgo que, teniendo en el desarrollo de la persona su eje fundamental, concibe al resultado económico como su consecuencia- a la vez que presentó su último libro, Aprendiendo a liderar. La ponencia fue presentada por Josep Maria Altarriba, Dean de EAE.

Santiago Ávila

Tras recordar que no existe el buen o mal liderazgo sino el que aunando ética y eficacia como tal se presenta, Ávila explicó que, para liderar, no resulta tan importante el cargo como la capacidad de inspirar a los demás. Para ello es obligado convivir con situaciones en las que se debe supeditar el estado de ánimo a la pura obligación; en consecuencia, comprometerse no sólo con lo apetecible, sino que también, y fundamentalmente, con lo que por obligación nos hemos dado.

Ávila también trató sobre las motivaciones de la persona, que ordenó como intrínsecas, extrínsecas y trascendentes, y de la necesidad de entender los motivos por los cuales cualquier ser humano se impulsa hacia la acción. Se manifestó escéptico en relación a las políticas de la felicidad laboral que solo persiguen un mejor rendimiento económico con olvido de la dignidad de la persona. El ser humano como instrumento: te hago “feliz” para obtener más de ti (objetivo: el resultado, en ese caso la persona es un medio). Abogó por sustituir el concepto de “felicidad empresarial” por el de compromiso, en el entendimiento de que es un juego inter pares: la empresa y el colaborador; en el que cada parte del mismo debiera aportar aquello que le corresponde.

Supeditando el logro a la sola realización de actos tendentes a la ilusión, reilusión y felicidad, quedarían sin ningún tipo de justificación argumental aquellos actos que cursan acompañados del esfuerzo, de la entrega y del sacrificio. La vida como tragicomedia y no como la sola comedia.

El profesor explicó a los asistentes la portada de su libro en la que hace un guiño a Platón y su mito del carro alado y el auriga: la ética (el auriga) debiera guiar con rienda firme al intelecto (caballo blanco) y a la emoción (caballo negro). Por último, resaltó la importancia de tener un carácter firme, la pelea honesta por todo aquello que se tiene por justo. ¿La mejor receta para obtener un líder? No hay recetas. El ser humano alcanza su mejor expresión en el equilibrio adecuado del coraje, de la sabiduría y de la paciencia.

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