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Menos del 1% de las empresas aplica la Ley Antimorosidad, según el Centro de Estudios de Morosología de EAE.

Vie, 01/18/2008 - 00:00

Tres años después de la entrada en vigor de la Ley 3/2004 de medidas de lucha contra la morosidad en operaciones comerciales, menos del 1% de las empresas españolas la estáaplicando, según el Informe sobre la aplicación de la ley 3/2004 de medidas de lucha contra la morosidad elaborado por Pere J. Brachfield, director del Centro de Estudios de Morosología de EAE. Tampoco las Administraciones Públicas cumplen con el plazo de 60 días que marca la Ley para pagar a sus proveedores.

España fue elúltimo de los 25 países de la Unión Europea en posponer la Directiva 2000/35 CE, con 28 meses de retraso respecto a la fecha límite, no fue hasta el 31 de diciembre de 2004. Tres años después de su aprobación, el Centro de Estudios de Morosología de EAE constata que las empresas acreedoras no están utilizando los derechos que les otorga la nueva legislación ni implementado las medidas recogidas en la nueva legislación y, por consiguiente, muy pocas están aplicando empresas de demora.

A pesar de los esfuerzos legislativos, España sigue ocupando uno de los primeros lugares del ranking europeo de demoras en los cobros en sectores básicos como son el de la alimentación y el de la construcción. En el sector de la alimentación, los proveedores soportan plazos medios de cobro que se aproximan a los 100 días, y resulta alarmante comprobar que en el sector de la construcción, los fabricantes de materiales, los contratistas y sus subcontratistas lleguen a tener plazos de cobro que pueden ser superiores a los 230 días. La situación de los retrasos en el pago es todavía más grave cuando los deudores son organismos públicos, que actúan con plena discrecionalidad a la hora de pagar a sus suministradores.

En cuanto a la sanidad española, ningún Servicio Autonómico de Salud del Estado cumple con el plazo de pago de 60 días, que es el obligatorio para la todas las administraciones públicas. Algunas comunidades autónomas, como la Valenciana, están pagando a más de 660 días. Además, los proveedores de la sanidad pública están reclamando judicialmente los intereses de demora fijados por la Ley 3/2004, cuyo tipo legal para el segundo semestre de 2007 era del 11,07%, por lo que se estáempleando una cantidad colosal de dinero público en abonar intereses moratorios.

¿Por quélas empresas no hacen uso de los derechos que les otorga la Ley?

Existe un profundo desconocimiento entre las pymes del contenido de la nueva legislación. Además, las empresas son reticentes a aplicar la ley por miedo a enturbiar las relaciones con sus clientes o a perderlos definitivamente en favor de otros más tolerantes. Porúltimo, la aplicación práctica de la ley implica entrar en procedimientos judiciales que suelen ser lentos y costosos.

Propuestas para mejorar la aplicación práctica de la ley contra la morosidad

Las restricciones de liquidez y el mayor rigor de las entidades financieras para otorgar créditos, sumados a la constante subida de los tipos de interés ha vuelto a despertar el virus de la morosidad que hasta hace poco vivía aletargado. Las estadísticas de losúltimos meses muestran un fuerte aumento de los impagos empresariales y de los retrasos en el pago de las facturas vencidas. Las perspectivas para el año 2008 vislumbran que los impagados empresariales van a continuar aumentando de forma progresiva sin que la Ley 3/2004 de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales vaya a servir para frenar la avalancha de impagos.

En el mes de noviembre de 2007, elÍndice Crédito y Caución de Incumplimiento, que refleja la evolución de los impagos en las operaciones comerciales entre las empresas españolas, reflejóun empeoramiento del 33,1% en relación con el mismo mes del año anterior.Los datos acumulados durante los once primeros meses de 2007 sitúan el crecimiento de los niveles de impago empresarial en el 13,6% frente al mismo periodo de 2006. Se trata del valor máximo de este indicador desde que Crédito y Caución comenzóa registrar los primeros síntomas de un cambio de tendencia, a finales de 2005.

Pere J.Brachfield, director del Centro de Estudios de Morosología de EAE, propone once acciones en el informe que permitirán a las empresas aplicar la Ley antimorosidad y ayudar a erradicar la morosidad.

Entre sus propuestas destaca la necesidad de aprobar un Reglamento que determine un plazo de pago máximo y fije el límite de plazo abusivo; la creación del Observatorio Oficial que informe sobre la evolución de los plazos de pago a las administraciones, empresas y particulares que lo deseen consultar o la creación del Servicio de Defensa del Proveedor“que actúe con la misma filosofía que el Tribunal de Defensa de la Competencia en la persecución de los abusos de posición dominante en cuestión de pagos”, explica Brachfield.

El director del Centro de Estudios de Morosología de EAE también propone la cuantificación de la indemnización de los costes de recobro a través de una norma que tipifique ya que, según Brachfield,“el artículo ocho de la legislación actual juega con términos generalistas y carece de concreción cuando habla de determinar la cuantía de la indemnización de los costes de cobro que tiene derecho a reclamar el acreedor”.

Otra de las iniciativas de Brachfield se basa en la mejora de los procedimientos judiciales de reclamación de deudas, asícomo de la legislación cambiaria ya que, según el Profesor,“además de obsoleta, no facilita la protección del acreedor”.

Un cambio en la Ley del IVA para que las empresas puedan recuperar automáticamente, al cabo de un año, el IVA devengado en aquellas facturas impagadas, es otra de las mejoras que Brachfield destaca.

El director del Centro de Estudios de Morosología de EAE considera que“España carece de un marco legal que proteja de forma efectiva el poder negociador de las pymes y un entorno propicio para acordar las condiciones de pago, semejante al existente en otros Estados de la UE”.“Estas medidas propuestas favorecen la competitividad de las empresas españolas”, asegura Brachfield.

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