Actualidad

Martin Eccius: “Cuando supimos que nos dieron la estrella Michelín, rompimos a llorar”

Mar, 06/02/2015 - 00:00

Llevar un restaurante no es cosa fácil. Y más cuando te dan una estrella Michelín. Martin Eccius, gestor del restaurante Punto.mx reconoce que está perdiendo un tiempo extraordinario con su familia y que pasa casi catorce horas al día en lo que es su pasión: su negocio. Dice que “son grandes las ojeras” pero que “es más grande la ilusión”. Reconoce que el restaurante está diseñado a sí mismo. Le esperamos sentados en una de las mesas de la entrada. Tras la barra, unas botellas de tequila nos confirman de, aunque a priori no lo parezca, la esencia del restaurante es mexicana, pero con estrella.

Martin en su restaurante Punto.mx

¿TODO SURGIÓ A PARTIR DE…?

Todo surgió a partir de mi llegada a Madrid. Vine a hacer el máster MBA del EAE Business School de esta ciudad y hablando con gente que conocía - especialmente con mi socio Juan - decidimos emprender el negocio. Desde muy niño siempre tuve la inquietud de cómo funcionaba un restaurante y eso fue mi especial motivación. Mira si fue tal que abandoné mi cargo de director comercial en una empresa de plástico para dedicarme exclusivamente a esto. Ese gran paso siempre me recuerda a cuando quise venir a España: querer dejar todo de lado para seguir por un nuevo camino.

AUNQUE EMPRENDER SUPONGA UNOS RIESGOS, ¿NO?

Por supuesto. Se nos presentaron todos los que te puedas imaginar, incluso cuando vimos el plan de negocio. Es más, cuando abrimos el local, los proveedores nos decían que en España ni el maíz ni el picante podrían triunfar. Todo iba en contra nuestra, pero aquí un servidor es necio como nadie. Tenía la necesidad de encontrarme con la auténtica comida mexicana, con esa a la que estaba acostumbrado. Es lo mismo si un vasco va a México, pregunta por un restaurante español y le ponen de fondo a Julio Iglesias y de comer tortilla de patatas o paella. No es lo que te representa. Finalmente, con 800 euros en la cuenta, abrimos el restaurante y tras mucho trabajo y mucha suerte, estamos donde estamos. Aún me acuerdo cuando el primer vecino se asomó (ríe).

¿Y QUÉ FUE LO QUE LO ATRAJO A ÉL Y A TODOS TUS CLIENTES?

Creo que es todo. Aparte de querer mostrar a un México alejado de borrachitos y de margaritas que te dan dolor de cabeza al día siguiente y que está también muy chingón; nuestro valor residía en un trabajo diario. Con tan solo decirte que he adelgazado veinticinco kilos ya te puedes hacer una idea… Pero es lo de siempre: son los sacrificios que debes hacer para alcanzar tus metas. Ten en cuenta que lejos de galardones y demás premios, tienes que hacer que el cliente siempre vuelva. No sabes la satisfacción que es encontrarte con alguien que te diga: “quiero volver a reservar, no me importa cuando sea, quiero traer a mis padres”.

Restaurante Punto.mx

LUEGO ESTÁ LA COMPETENCIA…

Quise mostrar la esencia de México pero tampoco quise mostrarlo como un mexicano al uso. Tenía que ser un restaurante de alta gastronomía, deslindado de lo que hemos hablado, que mostrara esos sabores y que se atreviera a fusionarlos con otros tan característicos como el atún de almadraba. Queríamos dar un valor añadido a lo que hay en mi país y la gente se ha ido decantando por nosotros.

AUNQUE FUERA DE FORMALISMOS, UNA ESTRELLA MICHELÍN ES UN RECONOCIMIENTO A TODO ESE TRABAJO, ¿NO?

Tengo que confesarte que no nos esperábamos un premio así. En Madrid hay trece o catorce restaurantes que tienen al menos una estrella. Solo con decantarse por ti en vez de por el resto ya es un gran reconocimiento. Es cierto que nos ha traído un público mucho más internacional, pero más allá de eso, es un impulso para los chicos. Cuando lo supimos, más de uno –yo incluido- rompimos a llorar. Es como ganar la Champions League siendo el Levante, por ejemplo. Recuerdo a ese par de horas posteriores a conocer la noticia como estar en una nube. No me lo creía, nadie se lo podía creer.

Y SUPONE UNA MAYOR EXIGENCIA, CLARO ESTÁ

Tampoco olvidemos que un premio de estas características es pura responsabilidad. Para ese cliente que lleva esperando cuatro meses para comer aquí, todo debe ser perfecto. Estar en la guía Michelín es saber que te están reevaluando constantemente. Se potencia cualquier exigencia que pudiera haber previamente y esta es mayor si la tuya propia también es ambiciosa. Creo también que es una cuestión de cada uno. No te debe detener nada y si hay alguien que quiera aportar algo interesante se puede sumar. Hay cosas como reinvertir en tu capital, en recursos humanos, en formación, networking… que pueden ayudar mucho si quieres conseguir unos objetivos.

¿Y LA GENTE SE HA INVOLUCRADO?

Están muy involucrados. Punto.mx se ha convertido en una marca y aunque no está bien que yo lo diga, hemos salido en todos los medios nacionales. Incluso, a Roberto, nuestro cocinero lo reconocen en México, a ocho mil kilómetros de su restaurante. Es algo increíble, pero no hemos inventado ninguna vacuna: damos de comer a la gente y lo hacemos de la mejor forma posible.

Martin Eccius

¿QUÉ ES LO QUE TE HA APORTADO EAE A TU NEGOCIO?

Primero, establecerme en España. Ha sido el primer sitio de contacto con mi primer grupo de amigos en el país, con la gente en general. Por otra parte, y como te decía, formo parte de la segunda generación de estudiantes de EAE en Madrid y todo estaba formándose aún. Aprendí de esa consolidación y valoré, sobre todo, las ganas que le puso Carmen Martos para llevar todo adelante. Es algo que me llevo.

TIENES LA INTENCIÓN DE TRAER AL RESTAURANTE A UN CHICO DEL MÁSTER DE FINANZAS. ¿POR QUÉ DE LA ESCUELA DE NEGOCIOS?

Seguramente por afinidad y porque conozco a la institución, pero sobre todo por la labor que ponen a la hora de conseguir becas. Carmen, además, nos reconducía esa elección de las prácticas en relación al perfil de cada uno. Por eso, pensé en ellos más cuando hemos crecido tanto y aparecen nuevas necesidades dentro de la empresa.

¿Y CON LOS ANTIGUOS COMPAÑEROS QUÉ TAL? ¿EXISTE AÚN CONTACTO ENTRE VOSOTROS?

Hemos perdido contacto, pero mantenemos un chat en el que de vez en cuando hablamos. Suelo reírme mucho con ellos cuando les digo que son capaces de felicitar los cumpleaños pero no tanto a la hora de pasarse por España. Pero, sí, ha habido siempre buen rollo y aunque hay gente que te cae mejor y otra peor, hemos estado unidos.

Muchas gracias Martin por concedernos esta entrevista y esperamos que te vaya genial con tu restaurante.

1 Comentario

Begoña Uriarte

Mar, 10/20/2015 - 07:00.

Espero te interese.

Añadir nuevo comentario: