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“Nunca mates ideas antes de tiempo”

Mié, 11/11/2015 - 11:28

En un entorno tan exigente y cambiante como el actual, no es suficiente con ser eficiente en la gestión del día a día. Ahora, la competitividad de una empresa depende de su capacidad de convertir nuevas oportunidades en valor de forma sistemática. Hablamos con Enric Bayó, Responsable de Innovación de ACCIÓ, agencia para la competitividad de la empresa de la Generalitat de Catalunya especializada en el fomento de la innovación y la internacionalización empresarial, quien dio una conferencia del Programa Enfocados sobre “Design Thinking” en EAE Business School, para aclarar cómo podemos ser más innovadores, que no creativos.

Enric Bayó
El Design Thinking es una técnica que se utiliza cuando queremos innovar a la hora de ofrecer nuevos productos y servicios a nuestros usuarios o queremos mejorar los que actualmente tenemos. ¿Por qué ese nombre si en él no aparece la palabra innovación?

Design Thinking es una metodología que te facilita innovar, centrándose en las personas y utilizando herramientas vinculadas con el diseño para generar soluciones que sean deseables, factibles y rentables. Es un enfoque que parte de un análisis profundo de los problemas y/o necesidades de las personas, teniendo en cuenta su contexto y circunstancias.

Aunque quien citó por primera vez el término “Design Thinking” fue Peter Rowe en 1987 en su libro con el mismo nombre, el concepto tal y como lo entendemos ahora fue introducido en el año 2000 por David Kelley, fundador de la empresa californiana IDEO, una de las más prestigiosas empresas de diseño de producto y servicios del mundo. Quiso poner énfasis en aplicar la mentalidad de un diseñador al proceso de innovación. Y aunque tengo que confesar que el nombre no me gusta (prefiero llamarlo innovación centrada en el usuario), sí el sentido: antes de diseñar un producto o servicio, se debe dedicar tiempo a entender cuáles son los problemas y necesidades de nuestros potenciales clientes y usuarios.

Dices que innovar no es ser creativo. ¿Por qué se suelen confundir los términos?

No deberían confundirse porque no son lo mismo. La creatividad tiene como finalidad la generación de ideas; mientras que la innovación, la generación de resultados. Ahora bien, están relacionadas. El proceso de innovar empieza con la identificación de una oportunidad o reto. A partir de la oportunidad se generan ideas (cuantas más mejor), para después seleccionar las mejores. Seguidamente, se validan los mejores conceptos para hacerlos tangibles en nuevas soluciones que serán explotadas en el mercado.

Ambas necesitan de tiempo y trabajo, pero tienen objetivos diferentes. Por supuesto que la innovación requiere de la creatividad. Y si uno es más creativo, será más fácil generar buenas ideas y por tanto, habrá mayores probabilidades de generar innovaciones.

En este punto me gustaría aclarar la diferencia entre innovar y conseguir una innovación. Toda empresa que hace el esfuerzo de detectar una oportunidad, generar ideas y convertirlas en una solución, desde mi punto de vista está innovando. Ahora bien, esta solución solo se convertirá realmente en una innovación si tiene éxito. Por lo tanto, quien determina y decide qué es y qué no es una innovación no es la empresa, son los clientes/usuarios; de ahí la importancia de comprender cuáles son sus problemas y necesidades reales. Por otro lado, para que una solución se convierta en una innovación, como mínimo debe cumplir tres características:

• Que sea deseable por el cliente o usuario, es decir, que resuelva un problema o satisfaga una necesidad
• Que sea factible, es decir, que la empresa disponga del conocimiento y/o capacidad para desarrollar la solución propuesta (en caso de no tenerlos, dicho conocimiento o capacidad se pueden adquirir colaborando con terceros)
• Que sea rentable para la empresa

Además de creativos, ¿qué más se necesita para innovar?

Muchas cosas, entre las que destacaría:

• Saber identificar oportunidades donde otros no ven nada, ya que sin oportunidades no hay innovación posible.
• Saber gestionar equipos multidisciplinares, ya que la innovación necesita personas motivadas e implicadas, con perfiles distintos.
• Saber gestionar proyectos, ya que la unidad de flujo de la innovación es el proyecto.
• Saber gestionar riesgos, ya que la innovación implica asumir riesgos.
• Y sobre todo, compromiso, perseverancia y aprender de los errores.

Entonces, una vez hemos identificado una oportunidad, ¿cómo tener buenas ideas que puedan generar innovaciones?

Es cierto que muchas ideas surgen de algunos momentos eureka. Ahora bien, eso no significa que debamos confiar únicamente en estos momentos de inspiración, conocidos en el mundo anglosajón como momentos 3B’s: Bus-Bath-Bed [Bus-Baño-Cama, en español]. Hay que buscar formas de sistematizar la generación de ideas. Si uno quiere tener buenas ideas, lo primero que hay que hacer es generar muchas. Y para ello es necesario aplicar técnicas creativas, idealmente con equipos multidisciplinares.

En este sentido cabe señalar que existen muchísimas técnicas de creatividad, más allá del brainstorming. Ahora bien, antes de aplicar una técnica es necesario haber identificado cuál es el foco creativo, que debería centrarse en una oportunidad o reto previamente identificado. La creatividad sin enfoque hace que sea difícil generar soluciones exitosas.

¿Qué es innovar?

¿Se puede pensar más allá del brainstorming?

¡Claro, hay muchísimas técnicas! Técnicas basadas en analogías, técnicas de hibridación, la técnica de Lotus Blossom, la del Scamper… Recomiendo el libro “Gamestorming”, de Dave Gray, Sunni Brown y James Macanufo, en el que se recogen multitud de técnicas de creatividad. Es recomendable dominar algunas de ellas (diría un mínimo de tres o cuatro), ya que en función del equipo, el reto, el espacio o la situación, será más conveniente emplear unas u otras.

Podrías poner un ejemplo…

El departamento de R+D y el departamento comercial se reúnen para hacer una lluvia de ideas hablada (brainstorming). Seguramente quienes propondrán más ideas serán los comerciales ya que son los que habitualmente hablan más y son más espontáneos, y los que participaran menos serán los ingenieros que, no siempre, pero habitualmente son más reservados y analíticos.

Cuando tú estás generando ideas lo importante es que todo el mundo aporte. En este escenario una lluvia de ideas hablada no es la opción más adecuada. Tal vez sería mejor un brainwriting, que no deja de ser lo mismo pero por escrito. Y luego puedes comentarlas, pero al menos todo el mundo habrá generando ideas.

¿Otros consejos a la hora de aplicar técnicas de creatividad?

Antes de nada, hay que dejar claro que no por el hecho de aplicar una técnica creativa siempre surgirán grandes ideas.

A la hora de aplicar cualquier técnica de creatividad es recomendable:
• Trabajar en equipos multidisciplinares. Incluso puede llegar a ser recomendable no limitarse únicamente a personas de la empresa.
Estar focalizado en el reto en cuestión. Si no hay un foco creativo bien definido, las ideas serán muy dispersas y poco enfocadas
Buscar cantidad. Cuantas más ideas, mayor probabilidades de generar buenas ideas.
• Fomentar la generación de ideas atrevidas y rompedoras, que desafíen el status quo.
No criticar o juzgar las ideas de los demás, la evaluación crítica ya se realizará más adelante.
Construir sobre las ideas de los demás, no matarlas antes de tiempo.
• Ser visual (siempre que sea posible).

Lo que es muy importante mientras estamos generando ideas es evitar los “asesinos de la creatividad”, personas que critican las ideas mientras estas se están generando. Esos que dicen “esto no funcionará nunca”, “esto ya lo hemos probado”, “esto el director general no lo aprobará”, “nunca hemos hecho algo parecido”…

El pesimista de toda la vida, vaya.

No se pueden esperar buenas ideas si no se da la posibilidad de proponerlas. La crítica es necesaria a la hora de filtrar y escoger las mejores ideas, pero debe realizarse una vez se ha terminado el proceso de generación de ideas. ¡Pero nunca matar ideas antes de tiempo! Si mientras estamos en el proceso de generación de ideas hay una que no nos gusta, debemos tratar de mejorarla, pero nunca destruirla.

Entonces, una vez seleccionadas las mejores ideas, ¿cómo deben implementarse?

Las mejores ideas deben ser transformadas en propuestas de soluciones de la forma más rápida y eficiente posible. Las empresas no se pueden permitir el lujo de cometer errores muy costosos. Es por ello, que antes de iniciar la implementación y comercialización de la solución, que es donde se concentran los principales costes, es fundamental validarla. Dicha validación pasa por prototipar y testar de forma rápida y barata, volver a prototipar y testar, volver a prototipar y testar… Hasta que la propuesta de solución cumple con los criterios de deseabilidad, factibilidad y rentabilidad esperados. Una vez validada la propuesta de solución, se debe decidir si se inicia su “costosa” implementación y comercialización. Para profundizar en cómo generar innovaciones recomiendo consultar la reciente publicación de ACCIÓ “Cómo llegar a ser una empresa innovadora”.

Todo este proceso no asegura el éxito (no asegura alcanzar una innovación), pero aumenta la efectividad del proceso de innovación y reduce las probabilidades de fracasar al disminuir el nivel de riesgo e incertidumbre.

Innovar tiene un punto de riesgo.

Quien se piense que innovar no tiene ningún riesgo se equivoca. Cambio e innovación van asociados, y cambio significa riesgo. Por lo que innovar implica asumir riesgos. Cualquier empresa que desee innovar tiene que aprender a identificar, evaluar y gestionar el riesgo. Las empresas más innovadoras no son las que asumen más riesgos elevados, sino las que son capaces de gestionarlos adecuadamente.

Ahora bien, el peor riesgo de todos es no asumir ningún riesgo. Se tardará más o menos, pero no innovar te conduce a una muerte segura. Tarde o temprano llegará otro que te echará del mercado.

Innovar vs innovación

¿Innovar es competitividad?

En un entorno tan complejo y dinámico como el actual, en estado de cambio permanente, la capacidad de innovar de forma sostenida y sistemática se ha convertido en uno de los cuatro factores esenciales para la competitividad de cualquier empresa. De hecho, desde mi punto de vista, toda empresa que sea FIRE, será competitiva:

Flexible, para poder adaptarse a los cambios constantes del mercado.
Innovadora, para responder de forma sistemática a estos cambios con nuevas soluciones que aporten valor al cliente/usuario y a la empresa.
Rápida, para ir como mínimo al mismo ritmo de cambio del mercado.
Eficiente, para ser lo más productiva y rentable posible.

Y para convertirse en una empresa FIRE es necesario colaborar. Difícilmente una empresa puede dar respuesta de forma individual a unos nuevos retos cada vez más sofisticados y complejos.

En el sistema educativo actual, ¿nos capacitan para poder innovar?

En la educación que yo recibí no. Pero creo que se está evolucionando en la buena dirección. Con mis hijos veo mejoras importantes. Por ejemplo, trabajan por proyectos. Dentro del proyecto se tratan aspectos y conceptos vinculados con distintas asignaturas (matemáticas, ciencia, castellano, inglés, física…). Esto fomenta una mentalidad multidisciplinar que permite establecer conexiones y relaciones de manera más rápida, cosa que fomenta la creatividad. Por otro lado, con los proyectos se fomenta que los niños aprendan haciendo y trabajen en equipo, factores fundamentales en la innovación. En este sentido, el profesor cada vez está tomando un rol de facilitador, más que mero transmisor. Debemos tener en cuenta que actualmente los estudiantes disponen de una ingente cantidad de información, por lo que el profesor debe ayudarles a encontrar la más adecuada para desarrollar el mejor proyecto posible.

¿Cuando se tiene una buena idea, hay que contarla o callársela para que no te la roben?

¿Crees realmente que en un mundo de siete mil millones de personas tu idea no la ha tenido nadie? Es un poco iluso pensar que has tenido una idea única… Yo soy partidario de compartir ideas con personas con quien se tenga un cierto grado de confianza. Te harán ver otros puntos de vista que hasta pueden hacer mejorar tu idea inicial.

Por otro lado, una idea por sí misma no vale nada; lo que vale es su implementación. Como dijo en su día Theodore Levitt, “Ideas are useless unless used” (las ideas no sirven para nada a no ser que se implementen).

Y… ¿estás seguro que es una buena idea?

La idea será buena si la solución resultante de la misma responde al reto identificado (soluciona el problema o satisface la necesidad del cliente o usuario) al mismo tiempo que aporta rentabilidad. Es por ello que, más que enamorarse de una idea, debemos enamorarnos del reto identificado. El proceso de innovación debe empezar por el reto, no por la idea. Si tienes una idea es porque responde a un problema u oportunidad que has identificado. En vez de ir directamente a la implementación de la idea, es mejor analizar el problema u oportunidad en profundidad. Con dicho análisis, entenderás mejor el reto y posiblemente podrás generar más y mejores ideas. Entonces se estará en disposición de escoger la mejor idea e implementarla.

1 Comentario

Luis M. Moya

Lun, 11/16/2015 - 21:24.

"La innovación no nace de un sueño, nace de la lucha y del aprendizaje validado".

Comparto muchos conceptos que nombras:

Una idea no vale nada...Y lo importante es cómo se ejecuta, no la idea en sí.
El "Design Thinking" como búsqueda de soluciones a problemas a la hora de innovar y crear ideas, totalmente de acuerdo. Tiene muchas similitudes al método lean startup de Eric Ries o al Customer Development de Steve Blank.

El tema de las habilidades para innovar, no lo veo en una startup, si el equipo es multidisciplinar, aunque una startup puede arrancar con un líder, pero comparto más que el líder sea más un portavoz que un líder como tal. Claro que el enfoque que das es orientado al mundo empresarial tradicional.

Me ha gustado mucho lo de "Gamestorming", no lo conocía y me apunto el libro a la lista de deseos bibliotecarios :-P

Lo que si que discrepo un poco es que las ideas se tengan que generar en un momento dado en plan brainstorming.

Creo que las ideas deben pensarse con calma, no esperar el momento eureka, sino dedicar tiempos solitarios para pensarlas, sin prisas y sin poner un tiempo para hacerlo, se apuntan y después sí se hace el brainstorming con las ideas presentadas para aportar más valor, modificarlas y darles otros puntos de vista. Después seleccionarlas.

Efectivamente la innovación es un cambio, está más en pensar soluciones del tipo "cómo te gustaría ver el mundo" con respecto a esos problemas, que "analizar cómo es el mundo actualmente".

Hasta donde te alejas con respecto a cómo se resuelven actualmente, es lo que el aprendizaje validado, los métodos de ajuste cliente/solucion, las metodologías lean, tienen que reajustar para que encaje el producto en el mercado.

Saludos.

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