Actualidad

Jueves, 18 de Octubre, 2018

La información es poder. En este terreno, cuánta más, mejor. Y es que cuando sabemos en qué se convierten los datos que ofrecemos día a día, nos sentimos más tranquilos. De hecho, lo que distingue actualmente a las empresas que inspiran más confianza es demostrar que los datos que tienen están en buenas manos y no juegan con ellos.

Efectivamente, hablamos del Big data y de la pregunta que genera desde que estas dos palabras inseparables se colaron en las conversaciones. ¿Sólo nos quieren por qué somos datos? Entonces, ¿sólo quieren nuestros datos? La responsabilidad de las empresas es la de ser transparentes en cuánto al uso que hacen de la información que obtienen de nosotros. No valen medias tintas ni jugar a la ambigüedad.

Esta gran cantidad de datos es una revolución dentro de las empresas por su volumen, su volatilidad y su complejidad. Por un lado, requiere la implementación de tecnologías de Big Data capaces de almacenar y visualizar estos datos y por otro lado, requiere perfiles técnicos especializados en distintas áreas que asuman los retos que esta revolución conlleva.

Sea como fuere, si dejamos huella en Internet, que sea para conseguir algo a cambio. Porque dato a dato se pueden lograr avances, innovaciones y mejoras que a todos nos beneficien. Y ya hay ejemplos, afortunadamente. Sectores en los que el Big data lleva tiempo demostrando todo lo que puede cumplir. Aquí, tres claros ejemplos:

  • El Big Data tiene mucho que decir en el sector médico. En este caso, se generan modelos probabilísticos que ofrecen porcentajes de éxito de determinados tratamientos; personalizarlos resulta fundamental en algunas enfermedades como el cancer. Pero exactamente, ¿qué se hace con estos datos? Aplicaciones. Es decir, se llevan a la realidad o, mejor dicho, a la propia consulta, siendo capaces de ofrecernos avances en la investigación genómica o clínica, epidemiológica, en la monitorización de enfermos crónicos y, en  general, en la calidad de la asistencia sanitaria. La medicina personalizada, preventiva, predictiva y participativa ya se respira más cerca y, la optimización del gasto sanitario o las ayudas para el diagnóstico en tiempo real son más posibles que efímeras.

  • El Big Data en el sector de los seguros y la banca, uno de los que más está invirtiendo. Los datos tienen una función indiscutible: conocer mejor al cliente y poder ofrecer los productos y servicios que necesita. La personalización quiere convertirse en algo normal ahora y no en una casualidad de futuro. También son útiles para diseñar experiencias positivas para el cliente. Así es como los bancos quieren ser un sitio más cómodo en el que las relaciones con sus clientes no sean tan frías y distantes. Aunque para que esto no se derrumbe, es fundamental una buena estrategia de datos. Y es que, ¿qué banco no querría personalizar más lo que hace?

  • El Big Data en el campo. ¿Quién dijo que solo en la ciudad se obtienen datos? En el 2050 la población mundial llegará a 9.800 millones de personas, lo que supondrá un incremento de la demanda mundial de alimentos de un 60%, según datos de las Naciones Unidas. Para hacer frente a este aumento de la producción de alimentos, se empiezan a barajar opciones para no perjudicar al medio ambiente. Es en este punto cuando la agricultura y la tecnología han bautizado la llamada agricultura inteligente. La recolección de datos y su análisis son los principales motores para optimizar el uso del agua, energía, fertilizantes y pesticidas. Se consigue así incrementar la productividad y, no menos importante, reducir el impacto sobre el medio ambiente.

Estos tres sectores demuestran que recopilar grandes cantidades de datos de los clientes no es suficiente. El compromiso de las empresas es entenderlos, analizarlos y explotarlos de la manera más ética posible. La cultura del dato pasa por la transparencia, la legalidad y el compromiso. Claro que para eso, hacen falta profesionales que estén dispuestos y preparados. Y sin embargo, este perfil se echa de menos en las ofertas de trabajo. El informe anual de LinkedIn de 2017 sobre los empleos más emergentes señalaba que tres de los puestos con más demanda en Estados Unidos eran posiciones relacionadas con el Big Data. Además, IBM pronostica que la demanda de este tipo de profesionales crecerá un 28% de aquí a 2020. El reto está servido y la oportunidad también. ¿La coges o la dejas pasar?

  • Big Data