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Jueves, 27 de Diciembre, 2018

  1. Managing By Walking around: el directivo baja al terreno de acción y es un actor más. Es lo que se conoce como pisar el terreno y enfrentarse al día a día de la empresa como lo hacen el resto de personas que integran un equipo.

  2. Decido, luego ejecuto: para que las acciones sean sólidas y coherentes no se puede perder el hilo entre las etapas de estrategia y ejecución. Así evitaremos que los proyectos pierdan impacto con el paso del tiempo.

  3. La escasez es una realidad: los productos no son eternos pero eso es también lo que hace más apasionante este sector. Entender el concepto escasez y el propio ciclo económico son fundamentales para disponer de la flexibilidad necesaria que nos permitirá actuar en cualquier circunstancia.

  4. GLOCAL: puede que sea una de las palabras más pronunciadas en el 2019. Ya lo ha sido este año. Los directivos del siglo XXI lideran organizaciones que no entienden de países o culturas. Las distancias se han ido difuminando. Todo es de todos. Pero no solo es glocal. También es cambiante, lo que supone todo un reto para el directivo. Encontrar el equilibrio entre mantenerse firme en sus valores pero estar abierto a los cambios será uno de sus roles principales.

  5. La transformación digital: ahora sí. Hasta el momento, se han lanzado mensajes comunicando que era más que una opción. Ahora ya es una realidad. Los nativos digitales ya se reconocen como tal y las empresas solo pueden responder a sus demandas.

  6. Ética: las acciones de una empresa también traen consecuencias. La transparencia es el plato principal de la dieta de éstas y lo que asegura la sostenibilidad a largo plazo.

  7. Más cambios, más solidez: puede parecer una contradicción pero en un mundo cada vez más volátil, se puede mantener la estabilidad gracias a la firmeza de los que impulsan las empresas.

  8. Misión y visión: seguirán siendo fundamentales en el ADN de la empresa, para entender por qué se hace lo que se hace.

  9. Ganas de cambiar: si el mercado dibuja un nuevo escenario, ¿por qué no adaptarse? La actitud de superarse y transformarse también se cuela en el próximo año.

  10. Prudencia: es necesario que el directivo incorpore una visión de ahorro/inversión y que no olvide que la prudencia es necesaria en las políticas de inversión.

  11. Gestión de conocimiento: uno de los retos será potenciar y aprovechar al máximo el conocimiento de todos y cada uno de los empleados, para crear procesos, productos y modelos de negocio más exitosos.

  12. Inspirar: ¿y un último deseo? Que no falten las empresas que se atreven a hacer cosas importantes, que mejoran nuestro día a día, que, en definitiva, nos inspiran.

Fuente: Asociación Española de Directivos

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