Actualidad

Lunes, 12 de Noviembre, 2018

EAE Business School ha participado de forma activa a través de diversas actividades y ha recibido un premio por su trabajo en la educación y certificación SCPRO de profesionales en Supply Chain por su Máster en Supply Chain.

Mark S. Baxa, Incoming Chairman de CSCMP, la organización a nivel global, comenta cuáles son las tendencias en este segmento de mercado y la ventaja de apostar siempre por la educación.

La búsqueda de talento

Entre las tendencias, Mark desgrana que lo más importante para el Supply Chain hoy en día es contar con talento capacitado y bien preparado. “Estamos afrontando, no diría que una escasez, pero el acceso al talento de primer nivel en el mercado tiene cada vez más competencia entre compañías”. Aconseja a los estudiantes del Máster en Supply Chain Management & Logistic de EAE que realicen al menos 1 o 2 periodos de prácticas mientras dure su educación para prepararse para escenarios de la vida real: “Creo que el estar bien preparado a la hora de entrar en el mundo laboral es muy importante”.

“Preocupación por el repentino aumento de costes”

El Incoming Chairman de CSCMP ha puesto de manifiesto algunos de los retos existentes en la cadena de valor. El actual escenario geo-político condiciona el sector. “EE.UU., Europa y China están ahora mismo en una situación de sucesivos ataques y contraataques, estimulada, debo admitir, por el presidente Trump. Tenemos que buscar una manera de asegurar un justo comercio global y, también, el bienestar y la protección de la información, pero también un equilibrio de prácticas de comercio entre estos países o regiones, que permita acceso a los mercados y políticas de precios justas”.

Mark S. Baxa cree que esto tendrá lugar de tres meses hasta tres años, “porque hay que tener en cuenta que, al menos, en la parte estadounidense, se trata de políticas administrativas no de leyes, pero debemos obedecerlas. No han sido votadas como leyes, así que no tienen la permanencia de una ley”. Reconoce que, entonces, todo ello está generando nuevos procesos de pensamiento en el supply chain. “La reacción inicial es de preocupación por el repentino aumento de costes. Ahora vemos que las señales dadas por el presidente Trump durante su campaña iban en serio, así que tenemos que ver qué hacemos ahora. El supply chain debe hacerse a la idea, no el consumidor, así que estamos observando diferentes modelos, países, escenarios de fabricación...”

Según el experto, esto llevará un tiempo: “porque la calidad, sobre todo una calidad consistente en el tiempo en las entregas es importante. Es complicado, y se trata de un gran reto”. Tiene claro que “vamos a ampliar nuestras capacidades, y vamos a aumentar el valor de las compañías al tiempo que ofrecemos productos a bajo coste y de gran calidad para el consumidor, y de manera sostenible”.

Soluciones sostenibles

En el Incoming Chairman de CSCMP también se ha hablado de soluciones sostenibles. “Deben ser ética, económica y medio ambientalmente inteligentes para el consumidor de hoy en día en todo el mundo, pero también hacer lo correcto es un negocio. En las áreas en las que opero queremos asegurarnos de hacer lo correcto en términos de aprovisionamiento, de dónde viene, si se utilizan los métodos más sostenibles…” Mark ha reiterado que es importante conseguir alargar la vida de esos recursos: “ver si podemos reutilizarlos o reciclarlos, dadas las líneas de producto o el packaging que utilizamos. El supply chain tiene en este punto un reto destacable”.

Participación de pequeñas empresas y carácter ético

En el aspecto económico, el director de la organización opina que es muy importante que las pequeñas compañías tengan la posibilidad de participar de las estrategias y desarrollo de las grandes, “ya que, en muchas ocasiones, son capaces de proporcionar tecnología de alto valor, perspectivas diferentes e incluso menores costes”.

Reconoce también que las empresas del sector tienen oportunidades de carácter ético, es decir, “el supply chain debe comportarse con los niveles más altos de confianza porque en todo el mundo los consumidores son cada vez más desconfiados con las grandes empresas, y tienen buenas razones para ello, porque en demasiadas ocasiones se han visto sorprendidas realizando prácticas ilegítimas, lo cual no significa que todo el mundo lo haya hecho”. Reconoce que esto también es porque algunos de los países en los que operan tienen legislaciones opacas y funcionan de manera algo confusa.