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Jueves, 27 de Septiembre, 2018

El 20 de septiembre el Campus de EAE de Barcelona ha acogido un nuevo programa enfocado centrado en los diferentes estilos de liderazgo. La sesión ha estado impartida por el profesor de comportamiento humano de la Escuela, Santiago Ávila, quien ha explicado cómo identificar el más apropiado para cada situación.

Dávila reconoció que dirigir es muy complicado y que la mayor parte de personas adaptamos nuestro estilo de liderazgo en función de las características de cada persona “con el fin de conectar más fácilmente con el otro”. Para el profesor de comportamiento, el liderazgo es una competencia móvil y necesita de motivaciones, rasgos, concepto de sí mismo, conocimientos y destrezas.

Además, dio un repaso a la historia de la figura del líder. A finales de los 40 se creía que el líder nace no se hace, luego se estudia el comportamiento del líder en función de la situación, para pasar a la teoría de la contingencia donde se asume el estilo de liderazgo como algo fijo e inmutable. Mientras que el liderazgo situacional (de los 70 y 80) establecía que hay estilos de dirección en función de los niveles de competencia de sus subordinados.

También se centró en los diversos tipos de motivación existentes. Extrínseca (cuando es condicional y está enfocada sólo en la retribución, o bien esperando recibir algo a cambio) mientras que, según el profesor de EAE, “la motivación intrínseca (procede del interior del individuo, cuando uno lo hace porque quiere o le gusta más allá de la recompensa)”. Por último, la motivación transcendente viene determinada por la satisfacción sin esperar nada a cambio.

El profesor explicó que entre motivación y acción se encuentra el conocimiento. Y este tiene tres dimensiones: operativo (saber cómo tengo que operar o lleva a cabo la acción), efectivo y especulativo. De manera que la motivación está totalmente relacionada con ello, porque normalmente lo extrínseco se relaciona con lo operativo, lo intrínseco con lo afectivo y lo transcendente con lo especulativo.

¿Y cuántos estilos de liderazgo hay? Santiago Ávila habló de un líder transaccional que solo se interesa por los resultados y suele ser autoritario y agresivo, mientras que el líder transformador, además de contemplar los resultados, alinea el interés del colaborador con la organización, y crea una visión y condiciones atractivas para el colaborador. El transcendente se preocupa porque las personas sean más sabias, libres, justas… Lo que está claro es que hay un cambio de roles en el liderazgo y se pasa del transaccional al transformador: “de estratega a visionario, de comandante a narrador de historias”, aclaró. “Es el líder de líderes”. Este último tiene coraje, sabiduría y paciencia.