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Miércoles, 14 de Marzo, 2018

Por Pere Brachfield, profesor del Máster en Dirección Contable y Financiera EAE Business School

La cifra de morosidad de entidades de crédito y establecimientos financieros de crédito españolas sigue por la senda de la minoración. El Banco de España a través de su Boletín Estadístico facilitó los nuevos datos sobre morosidad del sistema financiero revelando que la mora está decreciendo a buen ritmo en los últimos meses. Las entidades bancarias y los establecimientos financieros de crédito contabilizaron en diciembre de 2017 una tasa de morosidad del 7,788%, con lo que se consigue bajar del listón del 8% por primera vez en seis años.

Al propio tiempo, en cifras absolutas, los créditos calificados eufemísticamente como “activos dudosos” por el Banco de España (lo que en román paladino denominaríamos simplemente créditos morosos) llegaron en diciembre del pasado año a la cantidad de 97.694 millones de euros, por debajo de los 101.679 millones del mes anterior.

Por consiguiente, el importe en créditos dudosos que acumulan las entidades financieras ya representa menos del 10% del PIB. El máximo regulador bancario clasifica como dudosos a aquellos créditos que presenten dudas razonables sobre su reembolso total, tanto en lo que respecta al principal como a los intereses, en los términos pactados contractualmente. Dentro de este epígrafe se incluyen los créditos morosos, que son aquellos que tienen algún importe vencido, bien del principal, bien de los intereses o gastos pactados contractualmente, con más de tres meses de antigüedad. Vale la pena señalar que en diciembre de 2013 se alcanzó el máximo histórico, cuando la tasa de morosidad se colocó en el 13,6% y el volumen de activos dudosos llegó a la escalofriante cifra de 197.235 millones de euros.

Por su parte, la cartera crediticia se redujo en diciembre 2017 hasta 1,254 billones de euros, frente a los 1,782 billones del año 2011. Hay que hacer notar que, en parte, las variaciones del ratio de morosidad vienen condicionadas por la contracción o aumento de la financiación concedida por el sector bancario, puesto que el ratio de dudosidad se calcula utilizando como denominador el crédito otorgado por el sistema financiero y como numerador los créditos dudosos.

Para constatar la evolución de la morosidad en el sector bancario, en el 2005 los créditos dudosos declarados eran de solamente 9.018 millones de euros y la tasa de morosidad del 0,8%. Cuando en mayo de 2010 la mora bancaria superó la barrera psicológica de los 100.000 millones de euros, todo el sector manifestó su preocupación por el colosal importe de impagos que soportaba en aquel momento. Ahora bien, el importe de dudosos llegó a casi a los 200.000 euros en 2013, lo que supuso el 20% del PIB de ese año, con lo que el sistema bancario estuvo al borde del abismo.

En cuanto a las perspectivas a medio plazo, el objetivo sería bajar la tasa de morosidad de las entidades de crédito por debajo del 2,50% lo que supondría no solo bajar los créditos dudosos en cartera, sino aumentar el crédito concedido a empresas y consumidores para volver a los niveles anteriores a la crisis económica que hemos sufrido.