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Grandes empresas Vs. El pequeño comercio

Los descuentos y la competencia desleal

Viernes, 6 de Octubre, 2017

Por: Arnold Pérez, profesor de MBA y del Grado en ADE de EAE Business School

El pequeño y mediano comercio, ante la proliferación de grandes cadenas (GC) y grandes superficies (GS), sostiene que la concentración del comercio en pocas empresas les perjudica por ser competencia desleal. Y que tal concentración no necesariamente implica reducción de los precios (Confederación Española de Comercio (CEC).

Gráfico 1. Comercio minorista. Cuota de mercado por formato comercial

Fuente: INE. Estadística estructural de empresas sector servicios. 2015 

En los datos que recoge la encuesta anual de comercio, la facturación anual del sector comercio en el 2014 fue de 656.527 millones; de este monto, el comercio minorista alcanzó los 204.260 millones de euro. (Comercio en cifras, Balance Anual; Confederación Española de Comercio, 16).

Tabla 1. Según el Índice de Comercio Minorista del INE, el crecimiento de las ventas minoristas a precios constantes en promedio interanual

Los datos muestran que de 2014 a 2016 la tendencia de crecimiento es positiva; de 2008 a 2013 dicha tendencia fue negativa. Para 2016, las grandes cadenas aumentaron sus ventas en un 4,7%, las grandes superficies 3,6%, las empresas unilocalizadas 3% y las pequeñas cadenas 2,4%.

La competencia desleal entre las grandes superficies y el pequeño comercio se presenta de variadas formas, por ejemplo, con las marcas blancas, con productos agrícolas (caso de naranjas importadas, contra la producción nacional). Recientemente, se ha planteado el caso del aceite de oliva, que se compra en origen a un precio y en las grandes cadenas se vende por debajo del coste de adquisición (dumping).

Las grandes cadenas convierten el aceite en un producto reclamo al ser utilizado para atraer clientes que adquieren otros tipos de productos. De todas formas, para el pequeño comercio esto viene a ser competencia desleal.

Es importante resaltar que, a partir de la liberalización de las rebajas en el 2012, las grandes superficies pueden establecer, y lo hacen, promociones y descuentos a lo largo de todo el año. Esta particularidad no necesariamente beneficia a los pequeños comercios, porque su sistema de costes, volumen de ventas y proveedores no asume las mismas características que las grandes superficies; lo que al final para los pequeños negocios significa competencia desleal.

Entre los proveedores y las grandes superficies, la relación de negocios y el sistema de fijación de precios, por el volumen de facturación del proveedor, gira a favor de las segundas, esto impacta directamente en que estas reduzcan el precio al que venden los productos a sus clientes. Esta dinámica no se presenta de igual forma con el pequeño negocio, y la razón es que la cantidad de productos a vender que obtienen de sus proveedores es ínfima, no pudiendo tener poder de negociar precios con el proveedor; caso que no resulta igual en los comercios de mayor tamaño.

La aplicación de tasas de descuentos (tabla 2) en años más recientes presenta un comportamiento descendente, principalmente a partir del 2014 que es cuando la actividad económica se acelera; a mayores niveles de ventas, el incentivo para establecer rebajas, porcentualmente, ha descendido. Entre los diferentes segmentos del comercio minorista son los supermercados (marcas blancas, ofertas especiales) quienes establecen mayores tasas de descuento. La negociación con proveedores se reafirma como un aspecto decisivo a la hora de fijar precios en uno u otro tipo de comercio.

Tabla 2. Tasas medias de descuento abonadas por los comercios a las entidades adquirentes, por operaciones de compra

Fuente: Banco de España. Departamento de Sistemas de Pago. División de Medios de Pago e Infraestructuras de Mercado. Septiembre 2017

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