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Jordi Vilà, director del Máster en Desarrollo Directivo, Inteligencia Emocional y Coaching de EAE Business School

Jueves, 21 de Septiembre, 2017

Tras casi una década como Coach Certificado en Koakura, Jordi Vilà se ha encargado de acompañar a personas y equipos en su desarrollo, ha trabajado temas de gestión de conflictos, desarrollo de competencias, alineación de equipos, etc. A la par, compagina su actividad profesional con la docencia en EAE Business School como Director del Máster en Desarrollo Directivo, Inteligencia Emocional y Coaching del Campus de Barcelona, donde transmite todo su conocimiento a los alumnos.

Con motivo del próximo Foro de Empleo 2017, el cual dará comienzo el 3 de octubre y contará con más de 80 empresas nacionales e internacional, Jordi Vilà nos ofrece una serie de consejos, opiniones y reflexiones, complementarias al vídeo “Coaching: conviértete en un líder para tu equipo”.

Pocas dudas caben que el modelo está cambiando y ya no queremos jefes autoritarios ni abusivos, sino buenos líderes que gestionen empresas y equipos. El coach y profesor de EAE aclara las competencias de un buen líder, cómo reconocerlo y las ventajas que otorga al equipo, entre otras cosas.

“Un líder se construye en función de elementos inherentes a la cultura en la que se desenvuelve”

En primer lugar, podemos preguntarnos si un líder se nace o se hace, a lo que Jordi Vilà sentencia: “Un líder se hace, se construye en función de elementos inherentes a la cultura en la que se desenvuelve”. No obstante, aclara la existencia de “líderes mesiánicos”, como Buda, Hitler, Vicente Ferrer, Teresa de Calculta o tantos otros. “El resto se construye, y posiblemente veremos en nuestros entornos más cercanos a personas con una marcada capacidad de influencia, sean o no conscientes de ello”.

El experto apunta ocho competencias esenciales que encontramos presentes en el liderazgo más auténtico de un equipo: humildad, visión (capacidad de ilusionar), responsabilidad, orientación al servicio (darse cuenta de que es el servidor de las personas a las que tiene el privilegio de liderar), buen humor, flexibilidad y curiosidad.

En relación a estas competencias, es fácil reconocer que estamos frente a un buen líder. “Respira liderazgo, es comprensible y tolerante, a la par que riguroso y consciente de que liderar a un colectivo le convierte en el primero de sus servidores”. Jordi Vilà también apunta la ilusión que crea el buen líder a su equipo, quien “resulta inspirador y tiene una visión global que sabrá contagiar a todos”.

“Los líderes son conscientes de sus vulnerabilidades y de las de las personas que les rodean”

¿Qué no veremos en un líder? “Desprecio, soberbia o prepotencia, ya que los líderes son conscientes de sus vulnerabilidades y de las de las personas que les rodean”, nos responde el profesor de EAE. Aunque no hablamos de un buen o mal líder, sino de líder frente a jefe, como errores en el liderazgo, Jordi apunta “la táctica paternalista, la del café para todos y el cortar las alas a la innovación”.

También habla de la soberbia y anteponer el yo a cualquiera del equipo. “Otro rasgo en común es que suelen rodearse de personas mediocres, por puro miedo a que la inteligencia, habilidad o carisma les haga sombra, mientras la humildad presidirá la actuación de un auténtico líder, el cual se rodeará de personas brillantes de las que sabrá obtener su compromiso e implicación”.

“El cometido del líder es ser la correa de transmisión que permita que todo fluya”

“Ser líder implica servir, ser consciente de la responsabilidad que se le ha encomendado de coordinar un equipo para que dé lo mejor de sí mismo, por encima de su propio ego y de sus propios intereses”. Mientras que encontramos multitud de ventajas de tener un buen líder al frente de un equipo de trabajo, al cual “cohesiona, espolea y reta, llevándolo más allá de donde pensaba que podría llegar”. Su cometido, como nos apunta el profesor de EAE, es el de ser “la correa de transmisión que permita que todo fluya”.

No solo en equipo, sino rodearse de buenos líderes también nos proporciona ventajas a nivel individual. “Hace sentir la importancia de cada cuál, que eres importante para la consecución de los objetivos; más que dirigir, orienta, actúa como despertador y sabe sacar lo mejor de cada uno”.

“En un entorno VUCA, los directivos abusivos no tienen cabida”

Respecto a la situación actual del liderazgo dentro de las organizaciones, en ocasiones tendemos a pensar que la figura del buen líder frente a la del jefe autoritario está ligada a startups o empresas de reciente creación. Por el contrario, Jordi Vilà apunta a que este pensamiento es erróneo, tratándose de un mito. “He conocido líderes excelentes en empresas centenarias, al igual que he conocido auténticos déspotas indignos de recibir el título de líder en entornos de startups”.

Por otra parte, aclara el profesor que la organización debe estar preparada para el cambio y apunta que “no todas lo están, pero no solo por los accionistas o la propiedad sino también por los propios empleados”. Para explicarlo, hace referencia a la empresa de venta de zapatos Zappos, la cual anunció el aplanamiento de su estructura y el 12% de los empleados abanaron la compañía como consecuencia. “Al final de lo que se trata es de que la estructura sea flexible y se adapte a las circunstancias de cada momento y cada mercado, sin crear cuello de botella ni estructuras mastodónticas que hacen de la toma de decisión un auténtico laberinto”.

En cuanto al futuro – y presente – de las organizaciones, Jordi Vilà señala que “en un entorno VUCA como en el que estamos viviendo, los directivos abusivos, que no líderes, simplemente no tienen cabida. La dirección por el miedo está siendo sustituida por el liderazgo por ilusión, un matiz que imprime el sello de los líderes del siglo XXI”. 

-> Ver vídeo de Jordi Vilà sobre Coaching: conviértete en un líder para tu equipo