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Samer Ajour

Viernes, 1 de Diciembre, 2017

Por Samer Ajour, profesor del Máster en Dirección Financiera, Mercados Financieros y Bolsa, International MBA y del MIB de EAE Business School

Existen varios tipos de hipotecas y, entre ellas, Las Hipotecas Multidivisa, una hipoteca concedida en divisa extranjera. Una hipoteca en divisa extranjera permite hacer los pagos en varias monedas cuyo tipo de interés depende del cambio de divisas. A estas hipotecas se le añade un factor de riesgo: el cambio de divisas.

Todos sabemos que una divisa se aprecia o se desaprecia frente a otra divisa. Bueno todos no; quizás lo saben más los bancos, los prestamistas, las entendidas financieras, y los economistas, que los prestatarios. ¿No sería más fácil informar a los usuarios no habituales en el mundo de la banca las condiciones y clausulas correspondientes antes de empezar cualquier operación? Sostenibilidad

En septiembre de 2017, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea declaró abusivas las hipotecas multidivisas por falta de informar bien a los prestatarios la base de cálculo del tipo de interés, y los efectos en las cuotas en caso de variaciones del tipo de cambio para ambas partes. El Banco Central Europeo estableció los criterios para que haya información necesaria a todos los clientes para que les sea más justa. Ético y legal.

Con esta medida, el cliente puede tomar una decisión conforme al riesgo asumido de tanto el tipo de interés como el cambio de divisas en este caso. Además, en un ámbito sostenible, el banco le debe facilitar información sobre los productos derivados (como una opción SWAP*) al cliente el mismo día del contrato en caso que el cliente quisiera contratar este seguro de mitigación de riesgo en situaciones de mucha volatilidad. Hipotecas de 20 -30 años pueden conllevar un riesgo elevado al cliente en este aspecto debido a la cantidad de cisnes negros y sería más sostenible por parte de los representantes del mercado financiero ofrecer todas las posibilidades a los usuarios.

 

*SWAPOPTION: Un producto financiero que permite al usuario intercambiar alguna condición por otra, según lo acordado.