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Miércoles, 12 de Abril, 2017

Por Samer Ajour, profesor del Master en Dirección Financiera, Mercados Financieros y Bolsa, International MBA y del MIB de EAE Business School

La OCDE aconseja a España reformar su sistema fiscal para ganar eficiencia. Para empezar, tenemos que intentar relacionar la eficiencia general de una reforma fiscal y la eficiencia adicional por cada 1% modificado.

Si volvemos a la historia, la política fiscal se basa en gran medida en las ideas del economista británico John Maynard Keynes (1883-1946), quien creía que los gobiernos podían cambiar el desempeño económico ajustando las tasas impositivas y el gasto público, a la que llamamos reforma fiscal. Pero ¿qué tipo de impuestos habría que reformar? ¿A quién le afecta más o a quién le va a afectar menos esa decisión? ¿Las nuevas condiciones fiscales son relevantes o es una reforma agresiva cuyo efecto es una disminución de la retribución agregada? Son condiciones macroeconómicas. La dicha reforma debe tener la intención de moderar la tasa de desempleo, controlar la inflación y estabilizar los tipos de interés a corto y largo plazo. En resumen, se basa en mejorar el PIB per cápita. Vemos la evolución del PIB en la Eurozona para países que han empezado con las reformas según la OCDE:

Fuente: http://stats.oecd.org/Index.aspx?DataSetCode=EO#

Es cierto que la evolución del PIB va en sentido al alza, ¿pero es óptimo? Tenemos que definir el tipo de economía que optamos y optimizarla como se fuera una cartera de inversión. Por ese motivo, voy a tratar nuestra economía/mercado representada con el indicador PIB como si fuera una cartera de inversión para iniciar mi idea.

El primer paso para poder sacar el mejor rendimiento de esa inversión es la necesidad de optimizar el modo de financiación de la dicha inversión. ¿Cómo? Sabemos que todo depende de la cantidad de recursos que tenemos. En caso de no tener suficientes recursos propios, tenemos que buscar la mejor alternativa. En el mercado financiero, un mundo muy complejo, existen modelos financieros con una base matemática para medir la aceleración de la ganancia de la cartera según el movimiento de ciertos factores. Por ejemplo, existe la idea de decirle al inversionista, ganará usted 2 $ en su inversión en el X activo por una subida del precio de ese activo de 1 $.  Si aplicamos lo mismo a nuestra economía, y definimos que el activo invertido es la tasa de impuestos, podemos saber hasta qué nivel podemos reformar, dónde y cuándo.

Para hacer una reforma fiscal integral en una sociedad, hay que medir los efectos secundarios de la reforma. Es decir, las ganancias o pérdidas por cada 1% de aumento manteniendo el resto de factores constantes. De esta manera, sabremos dónde tenemos que modificar y en qué sector empezamos para que nos permita tener más rendimiento en esa cartera de inversiones, nuestra economía.

Podemos empezar con la fiscalidad de las inversiones. Las inversiones en el mercado financiero normalmente forman parte de la Base Imponible del Ahorro, por lo que tributan al 19%, 21% y 23% según la clase de activos[i]. Medimos el efecto de un aumento de 1% más en ese sector con la condición de mantener todos los demás factores constantes. Creo que es la única manera eficaz para un análisis de una reforma fiscal que nos hará ganar eficiencia y crecer con aceleración[ii] . Al menos intentarlo.

 

[i] Más información de la fiscalidad de las inversiones: http://www.invertirenbolsa.info/fiscalidad_inversiones.htm

 

[ii] La estimación de la aceleración a partir del 2017 mostrada en el gráfico de la comisión Europea es una elaboración propia para expresar la ganancia adicional de nuestra encomia tras la aplicación del estudio de la reforma fiscal para una eficiencia adicional.