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Jueves, 15 de Noviembre, 2018

Esther González Arnedo, Directora de Programas de Recursos Humanos en EAE Business School además de docente y directora asociada del Grupo BLC, ha centrado su ponencia en el título “Las personas antes que la estrategia, una nueva visión para la empresa”.

Más de 25 años de experiencia avalan a esta profesional, que ha compartido conocimientos y con Alumni de programas de máster variados como Recursos Humanos, MBA Emprendimiento, Project Management, Design Thinking y  Marketing & Sales. Durante la sesión de Enfocados, la docente de EAE ha compartido con los asistentes ejemplos de formas novedosas de reclutamiento como la del emprendedor israelí Daniel Birnbay, CEO de Sodastream ‘Sodastream join the revolution’ o la empresa de cervezas Heineken. Con ellos la ponente evidencia que algo muy interesante está cambiando en las empresas y que se están descentralizando los procesos de selección (realizados cada vez más entre iguales).

A continuación y para hacer reflexionar a los alumni sobre la temática, se ha realizado una dinámica de grupo para tratar de desvelar cambios en los últimos 4 años en lo referente a recursos humanos. De todo ello se han extraído conclusiones como una mayor diversidad en los procesos de selección, un crecimiento en la inversión para atraer talento, la conversión del departamento de RRHH en el socio estratégico de la empresa y las nuevas formas de involucrar a la persona en los valores de la empresa.

Para Esther “la rotación ahora no está mal vista, al revés, rotan de las empresas y traen un conocimiento importante de trayectorias en zigzag cada vez más valoradas. Las referencias cada vez se buscan más por ejemplo en Google”. Con todo ello, la docente habla de pérdida de valores y de falta de compromiso por parte de los trabajadores, aunque “es preciso que las organizaciones permitan a la gente cambiar, pivotar a otros lugares y regresar con el valor y aprendizaje adquiridos. De esta manera se consigue retener el talento resolviendo los problemas actuales con estructuras más sólidas”.

En un entorno VUCA (Volátil incierto, complejo y ambiguo) donde los ciclos de liderazgo son más cortos, Esther aconseja el libro de ‘El arte de la guerra’ de Sun Tzu, para aplicarlo a la estrategia empresarial y menciona el concepto de cisne negro, ‘The black swan: the impact of the hightly improbable’. En este entorno cambiante las empresas tecnológicas lideran los primeros puestos, concretamente las que utilizan tecnología agile completamente orientada al cliente.

Es una realidad que la vida media de las compañías mundiales se ha acortado y ha pasado de 75 a 15 años en las últimas 6 décadas: “sólo 60 compañías del Fortune 1950 sobreviven hoy y la lista sigue adelgazando. Innovación y adaptabilidad al cambio son los aspectos que han motivado su desaparición”. En la actualidad existen “equipos de trabajo altamente especializados, con pocos miembros, muy técnicos y muy polivalentes”. Por ello, para Esther “el emprendimiento y la innovación son fundamentales”.

El cambio en los sistemas organizativos demanda nuevas estructuras jerárquicas “más planas, y volátiles, ecosistemas basados en una gran proximidad con el cliente”. Estos cambios constantes permiten que la gente trabaje por proyectos y las organizaciones sean más flexibles. “El ambiente más amable y motivador facilita la retención del empleado tanto física  como emocionalmente”.

En el mundo laboral actual donde el hombre convive con tecnologías como la robótica, la inteligencia artificial, los chat bots, el blockchain, el Internet de las cosas o el big data “tenemos que estar formándonos toda la vida porque los ciclos son cada vez más continuos” explica la directora de Máster de EAE ilustrando con ejemplos de empresas líderes del mundo VUCA como Microsoft, Rakuten, Alibaba, Google, Netflix o Starbucks. Además, explica cómo directivos como Jeff Bezzos, Richard Branson, Jack Ma o Andrew Grove han sido capaces de crear una cultura de empresa e integrarla en las personas que componen sus organizaciones: “Son capaces de crear un clima para que la gente se sienta como de la familia y nunca quieran irse”.

Este mundo competitivo y global demanda gente con alto nivel de cualificación, idiomas y que sepa gestionar la diversidad. “Necesitamos líderes multiculturales con actitud positiva hacia las diferencias, que hayan vivido fuera, muy buenos en pensamiento creativo y que sean capaces de aceptar el cambio”. A pesar de estas necesidades y aunque el año pasado se graduaron 245 millones de universitarios más, faltan unos 40 millones de trabajadores cualificados. Con todo ello “falta gente de alto nivel de cualificación”.