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Martes, 3 de Abril, 2018

Los alumnos participantes han expresado su completa satisfacción al participar en un evento cargado de ventajas. “El Jumping Talent es un filtro estupendo de cara a usarlo en procesos de selección y curriculum: este año son 96 los finalistas procedentes de toda España. Llegar ahí es complejo y participar en Jumping Talent te pone por delante de otros candidatos y da mucha visibilidad”, explicaba Antonio González García, antiguo alumno del MBA y participante en el Jumping Talent 2016.

Javier Domínguez Sánchez del Máster en Supply Chain & Logistics comenta su experiencia personal: “El Jumping Talent ha sido un evento que jamás olvidaré. No solo por su originalidad sino también por la cantidad de personas que te llevas en la mochila. Desde el primer momento me sentí súper cómodo. Universia lo ha organizado de forma increíble y ha estado pendiente de nosotros en todo momento”.

Su compañera Nora Maeso Echeberria, también alumna del Máster en Supply Chain & Logistics, ha destacado: “Lo mejor del evento fue la gente que he conocido, tanto de la propia Escuela, como de otras universidades y ciudades. Enseguida hice buena amistad con los demás integrantes del grupo. Fuimos un equipo”.

Por último, Adrián Casado Pardo del Máster en Dirección de Comunicación Corporativa explica cómo el Jumping Talent ha cumplido sus expectativas: “Las empresas se muestran mucho más humanas y cercanas, hemos podido disfrutar de un tiempo con ellas y compartir momentos de una manera diferente que de otra forma no puedes”. Raquel González Roldán, también del Máster en Dirección de Comunicación Corporativa, nos comenta que el Jumping Talent “superó por completo mis expectativas. Esperaba algo más serio o más frío y fue todo lo contrario: cercano y divertido”.

Antonio González García, ex Jumper, y antiguo alumno del Campus de Madrid, asistió a la Escuela para un encuentro con los participantes de esta edición, y así les contó su experiencia su experiencia en el Jumping Talent 2016. “Me lo pasé súper bien. Había pruebas individuales, luego estaba La Voz y, por último, una especie de Master Chef por equipos. El año pasado asistí del lado de la empresa y fue distinto, con otras actividades y dinámicas. Cada año hay sorpresas, aunque lo que realmente se valora son comportamientos y reacciones ante determinadas situaciones”.

Las pruebas del Jumping Talent 2018

En cuanto a las pruebas de este año, los finalistas coinciden en la sorpresa del Scape Room, tercera y última actividad colectiva. “Una divertida prueba en la que hicimos un equipo con gente nueva. Aquí te das cuenta de que, ante la adversidad, haces más piña con gente que no conoces”, explica Adrián Casado Pardo del Máster en Dirección de Comunicación Corporativa.

La originalidad y ser auténticos son dos de las claves del Jumping Talent. María Camila Chacón Martínez, del Master in Marketing and Sales, optó por cantar en el Elevator Pitch (La prueba de La Voz). “He resumido en 60 segundos mis ocho años de preparación, conocimiento y experiencia. Era como un factor X esperar a que pulsaran el botón y creyeran en ti”. Además, Raquel González Roldán, del Máster en Dirección de Comunicación Corporativa, añade: “Me pareció una idea muy buena que nos permitía presentarnos a gran escala delante de las empresas para que estas vieran nuestros comportamientos”. Raquel lo pasó un poco peor durante la prueba: “El inconveniente más importante para mí fueron los nervios. Fui de las últimas en salir en La Voz y tuve que aguantar los nervios hasta el final, se hizo un poco largo”.

Los jumpers y las empresas participantes

En cuanto a las empresas que participan en el Jumping Talent, los finalistas han destacado su accesibilidad y cercanía. Una relación directa que no se puede dar en una entrevista de trabajo convencional. “El Jumping Talent es un trampolín profesional porque te da mucha visibilidad”, explica el ex jumper Antonio González García.

El contacto entre jumpers ha sido, también, un aspecto destacado con buena nota por los finalistas de EAE Business School. “Es evidente que no puedes hablar con todo el mundo pero me fui con la sensación de que, gracias a ese día, voy a poder llevarme amigos con los que, seguro, seguiré teniendo relación”, comenta Javier Domínguez Sánchez. “Los participantes fuimos todos my piña, muy colaboradores y muy habladores. Lo pasamos muy bien y no hubo ni rivalidad ni competencia”, añade Raquel González Roldán. Por su parte Adrián Casado Pardo se llevó una impresión muy positiva: “Todos somos jóvenes talentos muy competitivos pero que, a la vez, nos ayudábamos en todo. En definitiva, que hubo un feedback continuo y mucha predisposición a ayudarnos”.

“Todos los estudiantes estábamos en un nivel más que académico, un nivel actitudinal muy alto, con muchas ganas de sobresalir y marcar la diferencia”, comenta Camila Chacón sobre el resto de finalistas del Jumping Talent. Ivanna Guerrero, del Máster en Business Intelligence, se ha centrado en la experiencia internacional de los participantes y echa en falta perfiles de “ingenieros y técnicos porque quizá les cuesta más expresarse o venderse”, argumenta.

La preparación del Jumping Talent desde EAE Business School

Los alumnos finalistas han destacado la preparación de la Escuela de cara al Jumping Talent. “Las empresas eligen titulaciones muy específicas mientras que la formación en carreras más genéricas es menos demandada. Por ello, gana puntos EAE Business School porque ofrece programas muy concretos y especializados que la convierten en una escuela muy competitiva en el mercado”, explica Camila Chacón. Adrián Casado también agradece el apoyo de la Escuela y “de los profesionales que trabajan en la preparación del Elevador Pich, una prueba que es muy importante en la práctica para este tipo de eventos”.

Y después del Jumping Talent…

“Seguro que las empresas me van a contactar en cualquier momento. De todas formas, por ahora, me quedo con la inolvidable experiencia”, explica Camila Chacón. “Que se hayan presentado 2.200 personas y tú formes parte de los 96 seleccionados es muy grande te demuestra que todo lo que has estudiado ha valido la pena. Esto es fantástico”, concluye.

Participante en el Jumping Talent 2017 en el equipo de recursos humanos Antonio González García aconseja a los alumnos participantes esta VI edición “que no se frustren porque el Jumping Talent no les proporcione los beneficios que esperan a corto plazo, las llamadas llegan con el paso del tiempo. Lo importante es fomentar el contacto con las empresas durante y después del Jumping Talent para que luego se acuerden de ti”.