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Josep Bertran, Director del Máster en Dirección Financiera de EAE

Martes, 19 de Junio, 2018

Por Josep Bertran, Director del Máster en Dirección Financiera de EAE

Durante los últimos meses, y de una manera más o menos continuada, las sociedades instrumentales, también denominadas sociedades pantalla o sociedades interpuestas, han estado de actualidad, ya que se han relacionados con contribuyentes que gozan de una elevada relevancia social, ya sea en el ámbito deportivo, artístico, político o profesional.

Esto se debe a que por parte de la Administración Tributaria los administradores o socios de estas sociedades han sido objeto de numerosas inspecciones, que en muchos casos han finalizados con cuantiosas sanciones, ya que la misma considera que se trataba de sociedades simuladas y que el único fin de su constitución consistía en canalizar los ingresos personales a través de estas sociedades y de este modo pagar menos impuestos.

La Inspección de Hacienda considera que en estas sociedades existe fraude de ley cuando se dan ciertas características, de las que cabe destacar:

  • Carecen de medios personales y materiales para la prestación de servicios.
  • No tiene empleados.
  • Tiene un único cliente, que suele ser el accionista o administrador de la sociedad.

Si se dan estos supuestos, la Inspección de Hacienda considera que el principal objetivo de la constitución de esta sociedad consiste en imputar a la sociedad los ingresos obtenidos por la prestación de servicios personales por parte de una persona física. De esta forma se consigue:

  • Un ahorro financiero derivado de la inexistencia de retención en la facturación, por lo que la carga impositiva se difiere hasta el momento de liquidar el impuesto sobre sociedades.
  • Un menor tipo impositivo. Mientras que el tipo impositivo sobre los beneficios empresariales es de un 25%, en el IRPF puede llegar casi hasta el 50%.
  • Un diferimiento en la tributación de las rentas por remansamiento de los beneficios obtenidos por la sociedad, ya que éstos sólo se gravarán en el IRPF cuando la sociedad distribuya dividendos.
  • El efecto Splitting. Si familiares del profesional figuran como accionistas de la sociedad, el reparto de dividendos a los mismos les permite tributar en el IRPF a un tipo inferior al que tributaría el socio profesional.

En el supuesto de que la Inspección de Hacienda considere que en la constitución de la sociedad ha existido fraude de ley tomará las siguientes medidas:

  • Calculará la cuota del IRPF del socio o socios de la sociedad instrumental imputándoles la totalidad de ingresos y gastos de la misma.
  • Aplicará una sanción muy grave por utilizar una sociedad interpuesta y calculará la sanción sobre la cuota no ingresada del IRPF.
  • Procederá a la devolución de las cuotas pagadas por Impuesto sobre Sociedades.