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Lunes, 22 de Enero, 2018

En una sala de reuniones, un equipo despliega su mejor herramienta de trabajo: su talento. Hoy, dejan por unas horas su mesa de trabajo, para dedicarse a otro tipo de proyectos. ¿El motivo? Su compañía ya ha abierto la puerta de par en par al intraemprendimiento

Esta empresa podría ser, por ejemplo, Google. Así surgió, precisamente, Google Art Project. No hace falta viajar hasta Sillicon Valley porque fue en las oficinas de Madrid donde una empleada tuvo la idea de reunir en una galería virtual las mejores obras de arte de los museos imprescindibles del mundo.

Sin el apoyo de la compañía, la idea se hubiera quedado en el aire y ahora, sin embargo, está en nuestros dispositivos móviles para que podamos acceder y disfrutar del arte desde cualquier lugar. Google es el mejor ejemplo de compañía que destina hasta un 20% de la jornada laboral de sus trabajadores a sus propias iniciativas, que también llevan a cabo al margen de sus responsabilidades diarias.

El intraemprendimiento, término acuñado en 1985 por Gifford Pinchot, hace referencia al desarrollo y expansión de una actividad emprendedora en el corazón de una empresa. Es decir, antes de salir a buscar las ideas en el exterior, se permite que éstas se creen dentro, que tengan el ADN de todos los empleados, que ellos mismos impulsen la innovación.

En plena transformación digital pero, sobre todo, en una economía en la que los cambios son constantes y el mercado más exigente que nunca, los empleados saben que ellos también son protagonistas de esta revolución. Las empresas, por su parte, necesitan ese compromiso y dicen sí al intraemprendimiento. ¿El resultado? Ambas partes salen ganando.

¿Qué pide el trabajador? Que sus iniciativas se tengan en cuenta. Algunas empresas van más allá y crean la figura del Chief Entrepreneur Executive, un profesional que se encarga de asesorar en materia de intraempredimiento y ayuda al equipo a gestionar mejor los nuevos proyectos.

Sin embargo, todavía hay obstáculos por el camino. La consultora de innovación Watch & Act, constata en su último informe que el mayor miedo es la pérdida monetaria, de poder o control. Y es que el intraemprendimiento es un desafío de actitud para la empresa. Por eso es fundamental que desde dirección no se pongan frenos y se active un business plan, que asegure un retorno de la inversión de esos proyectos propios. No podemos olvidar que también aquí se mezclan recursos y objetivos de negocio.

Según el Global Entrepreneurship Monitor, los empleados opinan que la innovación dentro de la empresa fracasa por el cortoplacismo pero proponen, al mismo tiempo, crear procesos más ágiles, tolerar mejor los errores y trabajar más cerca de la dirección. Asimismo, el 2,7% de la población española de 18 a 64 años entrevistada en la edición 2016 ha manifestado haber participado/liderado la puesta en marcha de ideas e iniciativas emprendedoras para las organizaciones en las que ha desempeñado su trabajo en los últimos tres años.

La buena noticia es que este indicador supone un aumento de 1,6 puntos porcentuales respecto a la edición anterior. Y se traduce con otra palabra: oportunidad, la de seguir apostando por el intraemprendimiento porque, ¿de qué sirve escoger a los mejores para una compañía si no dejamos que después lo demuestren?

infografia de EAE 2

Fuentes:

Informe GEM España (2016)

Estudio de Watch & Act, citado en La innovación colectiva, clave en las empresas de éxito [Artículo de Observatorio de Recursos Humanos].