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Lunes, 22 de Enero, 2018

Por Selva Orejón, profesora del Máster en Marketing Online y Comercio Digital de EAE Business School.

El Bitcoin es una criptomoneda, es decir, una moneda virtual que nos permite adquirir e intercambiar bienes y servicios de forma anónima y no censurable. Por ejemplo, si giramos la vista hacia el caso de Wikileaks comprobamos que el Bitcoin pasó a ser su único canal de financiación.

No existen intermediarios en el uso de esta moneda, pasando el dinero de usuario a usuario. Además, el dinero no puede ser intervenido, ni las cuentas pueden ser congeladas. Tampoco es necesario revelar información sensible, como cuentas bancarias o tarjetas de crédito.

Su uso se relaciona especialmente con la privacidad y el anonimato, ya que no es necesario revelar nuestra identidad a la hora de realizar una transacción, preservando nuestra privacidad.

La volatilidad del Bitcoin

Durante el último año las noticias sobre el valor del Bitcoin nos han hecho interesarnos por su utilidad, rentabilidad y estabilidad futuras. A pesar de ser creado en 2009, no ha sido hasta 2017 que su valor ha aumentado de forma constante, pasando de los apenas 1.000 dólares con los que cerró en diciembre de 2016, a los 20.000 dólares que alcanzó a mediados de diciembre de 2017, copando las portadas y secciones de la prensa internacional.

Sin embargo, un nuevo capítulo en torno al valor del Bitcoin siembra la duda entre los inversores y usuarios de todo el mundo. Su valor ha disminuido casi en un 50% desde sus máximos el mes pasado, situándose en 13.000 dólares el 31 de diciembre, y continuando su caída hasta los 10.000 dólares actuales :

¿Qué factores han intervenido en la fluctuación de la criptomoneda?

Una de las principales razones que apuntan a la caída del valor de Bitcoin ha sido la inquietud generada por las posibles restricciones gubernamentales en Corea del Sur, y en China. Los principales mercados de las criptomonedas se sitúan en Asia, y los rumores de las posibles restricciones en estas zonas han provocado la tendencia a la baja del valor del Bitcoin, arrastrando además a otras criptomonedas, como Ethereum, que ha visto cómo ha disminuido su valor en un 20%.

Otro factor que desestabiliza el valor del Bitcoin podría ser que aún es un sistema nuevo, y la mayoría del “capital” mundial la concentran unos pocos usuarios. Algunos estudios confirman que el 4% de los usuarios que operan con Bitcoin acumulan el 95% de la moneda. Esto provoca que las decisiones tomadas por pocos usuarios afecten considerablemente al valor, por ejemplo, si los usuarios con más capital decidieran liberar grandes cantidades, o realizar ciertas inversiones.

El futuro del Bitcoin

A pesar de que muchos consideran que está adquiriendo los signos típicos de una “burbuja”, sus creadores y defensores lo niegan.

Algunos de los motivos que podrían avalar y garantizar el futuro del Bitcoin serían, por un lado, que se popularice su uso para que, de esta forma, el capital no sea controlado por un número reducido de usuarios cuyas decisiones marquen el valor de la criptomoneda.

Por otro lado, una posible legislación gubernamental, aunque puede provocar caídas en un primer momento, podría garantizar su futuro y regulación, así como su estabilidad y popularización.

El precio actual del Bitcoin se encuentra un 50% por debajo del récord de mediados de diciembre. Su volatilidad es una constante y aún tendremos que esperar para comprobar si finalmente se estabiliza y populariza, o si, como algunos alegan, es una burbuja que estallará.