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Miércoles, 17 de Enero, 2018

Por Michiel Das, profesor del Máster en Dirección Recursos Humanos de EAE Business School.

Justo después de Navidad se estrenó la que se puede considerar una de las películas más polémicas de los últimos años. “Todo el dinero del mundo”, la última película del director Ridley Scott, estaba en su fase de posproducción cuando de repente explotó la bomba Weinstein, y varias personas acusaron a Kevin Spacey de agresiones y abusos sexuales. Scott reaccionó enseguida reemplazando a Kevin Spacey por el actor Christopher Plummer, la película fue regrabada en tiempo record. Sin embargo, la semana pasada el filme generó otra vez la atención de los medios de comunicación, al saber que el actor Mark Wahlberg ganó 1,5 millones de dólares por regrabar escenas del filme mientras que su compañera Michele Williams recibió 800 dólares por el mismo trabajo.

El caso de “Todo el dinero del mundo” es solo uno de los muchos ejemplos que demuestran que aún existe una enorme brecha salarial entre hombres y mujeres, y no solo en los Estados Unidos. Se estima que en España la diferencia de sueldo entre hombres y mujeres por un mismo trabajo es del 23%, y en algunos países europeos incluso aumenta año tras año. Para combatir este problema, varias naciones están poniendo en marcha iniciativas para erradicar completamente esta diferencia salarial, siendo Islandia una de las primeras con la entrada en vigor el 1 de enero 2018 de una ley que declara ilegal la diferencia de salario entre hombre y mujer. Alemania siguió unos días después, con una nueva legislación que establece el derecho de los empleados (tanto hombres como mujeres) a pedir información sobre el sueldo que perciben sus compañeros del sexo opuesto que realizan el mismo trabajo.

Lo cierto es que facilitar la transparencia salarial no solo ofrece ventajas para los empleados, sino también para las propias empresas. Un estudio de la Universidad de Cornell y la Universidad de Tel Aviv demostró que aquellos estudiantes a los que se ocultó lo que cobraban sus compañeros por su participación en el estudio, obtuvieron peores resultados que aquellos a los que no se les ocultó esta información. En la misma línea, en 1986 la cadena Whole Foods hizo público para todos sus trabajadores los sueldos y ganancias de sus empleados, como estrategia para incrementar la competitividad y el rendimiento entre ellos.

Aumentar la transparencia salarial también es beneficioso como estrategia de Employer Branding y ayuda a atraer el talento, sobre todo en el caso de los empleados de la Generación Y que piden una comunicación abierta con su empleador en cada momento de su carrera profesional. Por otro lado, también ayuda a motivar a los trabajadores al saber que se valora el talento y las habilidades por encima de cualquier otro factor.

Aunque aún hay mucho camino por recorrer, poco a poco se van dando los primeros pasos en la dirección correcta. Mark Wahlberg ya lo entendió. Tras el escándalo por la disparidad salarial, decidió donar el dinero ganado al movimiento Time's Up, que busca ayudar a mujeres con salarios bajos a protegerse de las consecuencias que puede tener denunciar los abusos sexuales.