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Ricardo Zión

Jueves, 20 de Diciembre, 2018

Por Ricardo Zión, Director del Minor en Finanzas Corporativas y profesor en el Executive MBA y en el Master en Finanzas de EAE Business School

Macbeth, la mítica obra de Shakespeare, comienza diciendo :“ Where shall we three witches meet again?” (¿Dónde nos reunimos las tres brujas la próxima vez?)

Pues parece que lo hacen, al menos en el mercado bursátil, coincidiendo casi con el cambio de estación, ya que éste fenómeno ocurre cada año, una y otra vez, produciendo 60 minutos especialmente tensos y emocionantes entre los inversores.

La última hora de negociación bursátil del tercer viernes de marzo, junio, septiembre y diciembre son horas tensas en los que se produce un gran volumen de contratación y con ello aumenta también la volatilidad. A eso se debe su nombre, la hora bruja o en ingles Freak Friday, queriendo indicar que es un viernes raro.¿Qué sucede exactamente durante esa hora bruja? Cuatro veces al año, en la última hora de contratación del tercer viernes de tales meses, coinciden los vencimientos de los contratos trimestrales de opciones y futuros sobre índices y las opciones sobre acciones. Eso es a lo que tradicionalmente se llamó la triple hora bruja. Ya más recientemente se ha pasado a denominar la cuádruple hora bruja, ya que a su vez, ahora vencen también los futuros sobre acciones. En el mercado norteamericano no existen los futuros sobre acciones, ya que se prohibieron para evitar manipulaciones en las cotizaciones. Por eso, en EEUU se sigue denominando 'triple hora bruja'.

Los inversores tienen que decidir si dejan expirar sus derivados o si los cambian por el próximo vencimiento. Aunque muchos inversores suelen cambiar de contrato durante la semana del vencimiento, llegan al último día, aproximadamente el  5% de las posiciones, lo que implica todavía un volumen importante.

Esta coincidencia en el tiempo lleva a que se negocien volúmenes enormes en futuros sobre índices,  opciones y acciones por parte de los inversores, liderados por especialistas en hedging e inversores buscando hacer arbitraje. Éstos volúmenes llevan a causar una actividad frenética en solo una hora y con ello una enorme volatilidad. Cualquier noticia negativa que se produzca esos días, referente a la economía, puede llevar al pánico de los inversores, ya que son días donde el  nerviosismo está presente en los mercados.

En general, las cuatro semanas del año en las que se produce el vencimiento trimestral de opciones y futuros sobre índices y acciones, conocido como Cuádruple Hora Bruja, suelen ser semanas alcistas y, en concreto, la sesión del viernes en que se producen estos vencimientos, siempre son jornadas de mucha volatilidad y elevado volumen.

¿A qué hora aparecen las brujas? Los vencimientos no son a la misma hora en todas las bolsas. En el Ibex, el vencimiento de derivados se produce entre las 16.15 y las 16.45 horas. En el EuroStoxx tiene lugar a las 12.00 horas y en el Dax alemán a las 13.00 horas. En Wall Street el vencimiento de los derivados es a las 14.30horas.

De las cuatro citas anuales, la del mes de diciembre suele ser la más importante de todas, ya que cierra el año fiscal. Muchos operadores cuelgan el cartel de  “Cerrado por vacaciones” y no vuelven hasta después de Reyes.

Por ello, el próximo 21 de diciembre tendremos que estar especialmente atentos a lo que pueda suceder en la bolsa y para los que creen en las brujas, lo mejor será esconderse en lugar seguro…

¿Pero como se puede proteger el inversor de a pie de ésta volatilidad? En primer lugar es importante tener identificados estos días en nuestra agenda, igual que el de nuestro aniversario, para que no nos pille desprevenido. El inversor de a pie, como nosotros, ese día no debería operar o sí lo hace, debe estar muy pendiente, para ver si puede cazar alguna ganga. Si tenemos alguna orden de compra o venta activa en ese momento, se nos ejecutará y puede que no sea al mejor precio por la volatilidad de esa hora. Por ello deberíamos revisar nuestras órdenes de compra o venta, y meditar si no es mejor cancelarlas y volver a activarlas el día después. También deberíamos revisar los stop-loss que tengamos activados, y esperar a que el mercado vuelva a su normalidad, después de la hora bruja. En caso contrario, quizás vendamos nuestra posición, cuando realmente el mercado vuelva a su sitio en pocos minutos.

Mito o realidad, recomiendo prudencia en esos cuatro días. A río revuelto, ganancia de pescadores, pero ojo que no nos ahoguemos. El próximo 21 de diciembre habrá que estar atentos.