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Lunes, 1 de Octubre, 2018

Por: Manuel Moreno, profesor de EAE Business School

Un reciente borrador emitido por COSO (Committee of Sponsoring Organizations of the Treadway Commission) para la gestión de los riesgos ligados a la Responsabilidad Social Corporativa, mencionaba un estudio de la CGMA (join venture entre AICPA y CIMA enfocadas a temas contables) en 2015. Este informe revelaba que el valor de los activos intangibles suponía más del 80% del valor total de mercado de las compañías del S&P500. Este porcentaje, en 1975 era solo del 17%. A partir de este estudio, el borrador de COSO señalaba la importancia creciente de la correcta gestión de los riesgos ASG dada la relación que se supone entre estos riesgos y el valor de los intangibles.

La relación de dependencia entre la gestión del valor de los activos intangibles y la gestión de los riesgos vinculados con la RSC-Sostenibilidad no es matemática. Para muchos, habría que incorporar a la RSC-Sostenibilidad cuestiones como la capacidad de innovación, la marca, capital humano, barreras de entrada, ....  Al mismo tiempo, utilizar la diferencia entre el valor de cotización en bolsa y su valor contable como estimación del valor intangible puede presentar también problemas como: las modas en los mercados de valores, la sobre-reacción de los inversores ante determinadas noticias...

No obstante a lo anterior, académicamente hay un gran consenso en considerar que la RSC-Sostenibilidad es un concepto muy ligado a la reputación y al valor intangible de las corporaciones. Se podría afirmar que la gestión de los riesgos ASG ayuda a protegerlos. Eso sí, sin realizar estimaciones económicas sobre los resultados (por eso son intangibles) e incorporando a la gestión de los riesgos ASG otros riesgos a la medida de cada organización (como ya hemos comentado: marca, talento...).

En España, en las empresas del IBEX no hay web corporativa sin mención a la RSC-Sostenibilidad de forma clara y resaltada. Se podría afirmar que el 100% de las empresas del IBEX35 le dan una importancia comunicativa relevante como no podría ser de otra manera, pues en muchos casos el valor de los intangibles supera al valor contable.

Ya hemos visto la importancia de la RSC-Sostenibilidad para las empresas y así lo reflejan sus medios de comunicación. Pero la RSC-Sostenibilidad es más que comunicación, implica un verdadero cambio en el modelo de gestión empresarial. Se trata de crear un nuevo valor compartido entre la empresa y sus grupos de interés sobre cuestiones como derechos humanos, medio ambiente y buen gobierno. Como se puede percibir, es suficientemente relevante y complejo como para que figure en el orden del día de los Consejos de Administración. Y así lo recoge una de las recomendaciones del código de buen gobierno de la CNMV (2015), cuando sugiere la constitución de una comisión específica dentro del Consejo de Administración dedicada a este tema.

Si se repasan los informes de gobierno corporativo de las empresas del Ibex35 en el año 2017 vemos que la recomendación de la CNMV de contar con una comisión específica en sus Consejos es seguida por un 20% de las empresas.

Un buen dato sin duda, pero que también muestra un camino por recorrer.