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Viernes, 26 de Julio, 2019

Alumnos, profesores y personal académico del Grado de Administración y Dirección de Empresas (ADE) de EAE han compartido risas e intercambiado impresiones durante la cena de final de carrera celebrada en el restaurante Soho House Barcelona. Una velada familiar y necesaria para acercar posturas una vez finalizados los estudios, según algunos profesores consultados.

Durante el acto, Josep María Galí, Associate Dean for Undergraduate Studies, ha dirigido unas palabras a sus alumnos a los que ha instado a “ser generosos y humildes” y a “saber escuchar más que los demás”, cualidades necesarias en el mundo de la empresa, pero también aplicables a los ámbitos sociales y personales. “Cuando uno da más de lo que le piden, tiene más posibilidades de que sus superiores le consideren y ayuden a escalar posiciones dentro de la empresa”, ha recomendado.

Josep María Galí también les ha invitado a ser lo suficientemente inteligentes para aprender de los errores propios pero también de los de la gente que les rodea. Galí también ha hecho referencia a esta última promoción con estudiantes de backgrounds muy diferentes (culturales, emocionales y educativos) a los que EAE ha ayudado a crecer, ofreciéndoles una experiencia humana de calidad y unos estándares de conocimientos muy elevados.

Por su parte, Samer Ajour, profesor de finanzas de Grado ADE, ha destacado el “talento, preparación y ganas de estudiar” de esta promoción a la que dedica unos consejos: “Les recomiendo que no dejen de leer, viajar y ver mundo. Que sean open minded y, por supuesto, escuchar mucho a los demás”. Anjour se siente “motivado” ante su nueva posición de Associate Dean, desde la que buscará la perfección académica en línea con la filosofía de EAE.

Una experiencia positiva en todos los sentidos

Tras cuatro años de estudio, los alumnos se gradúan y se llevan consigo un montón de vivencias compartidas con otros compañeros y profesores. Para Marc Domenche, alumno de ADE en Inglés, el Grado ha sido una experiencia positiva en todos los sentidos: “Me ha permitido ir a China donde he cursado el último año de universidad y he pasado los mejores meses de mi vida”. Domenche destaca la calidad del profesorado, con profesionales de otros países. “Al final, todo esto se agradece porque sumas nuevas culturas y experiencias”. Domenche piensa que el Grado es una opción recomendable porque abre muchas puertas, aunque es necesario hacer cierto esfuerzo personal.

Raquel Pastor, alumna de Grado ADE en inglés, ha conseguido que la contraten en la empresa donde realizaba las prácticas. “Trabajo en el departamento financiero, y me gusta mucho lo que hago. Ahora puedo trabajar en un buen lugar gracias al Grado de ADE”. De los estudios, Raquel destaca que le han ayudado a la hora de hacer presentaciones orales y exposiciones ante auditorios llenos de gente. “Ya no me pongo nerviosa. Para mí, el Grado no ha sido difícil, aunque has de poner de tu parte”, ha reconocido.

Algunos alumnos de Grado se plantean especializarse después con un Máster. Andrea Tola, alumna de ADE en castellano, hace las prácticas en el departamento de finanzas y tesorería de SEAT, donde se quedará durante un año. Después se propone cursar un Máster en el extranjero y regresar después al país. Unos planes similares a los de Ester Almagro, quien estuvo un año trabajando en el extranjero y eligió EAE para mantener su nivel de inglés. “La globalización es una realidad y no tiene sentido ponerse límites. Yo quería entender el ecosistema muy complejo para mí que rodea a la empresa”. De cara a los próximos meses, se propone seguir formándose y no descarta hacer un doctorado. “Yo aconsejaría hacer el Grado de ADE porque enseña muchas materias -sociales, financieras, corporativas y contables- relacionadas con el universo empresarial. Después te puedes especializar con el Máster y gestionar así qué quieres hacer con tu vida”.

Ester hace prácticas como business developer en fabricación aditiva 3D en una empresa, tarea que compagina con la atención al público en otra sociedad. “Estoy muy contenta porque aprendo cuestiones técnicas pero también cómo tratar y entender a las personas. Por ejemplo, si simplificas las cosas, consigues que un inversor te entienda a la primera. Eso también lo hemos aprendido gracias al grado de ADE”, reconoce.