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Los nuevos alumnos de EAE participando en las visitas culturales

Jueves, 30 de Noviembre, 2017

La catedral de Barcelona, la Plaza Sant Jaume, las murallas romanas, la Plaza del Rei o la Iglesia de Santa María del Mar, en el Borne, fueron los principales puntos que los alumnos visitaron durante la jornada del 27 de noviembre.

El mercado navideño de Santa Llúcia luce en la plaza de la catedral. Los guías de la visita de EAE explicaron cuáles son los productos tradicionales que pueden encontrarse para estas fechas, como el caganer o el Tió. En las escaleras de la catedral también se dio a conocer cuáles son las patronas de Barcelona, la leyenda de Santa Eulàlia y la de la Mercè, que se festeja durante finales del mes de septiembre y es fiesta en la ciudad.

Las calles recónditas del gótico formaron parte de este tour guiado, donde los alumnos llegaron a dos emplazamientos con historia: la Plaza Santa Jaume y la del Rei. La primera queda presidida por dos edificios, situados uno delante del otro, el Ayuntamiento de Barcelona y el Palau de la Generalitat. Actualmente, está expuesto el belén de Navidad en la misma plaza.

Los alumnos quedaron fascinados por la riqueza arquitectónica del gótico. “Es mi primera visita cultural con EAE, he visto ya antes la Sagrada Familia o la Barceloneta, pero hoy me está gustando mucho”, afirma Stefany Wilhelm, de Guatemala, estudiante del Máster en Dirección de Recursos Humanos. “En el Máster estoy aprendiendo mucho, es todo nuevo para mí porque soy psicóloga clínica”. A Stefany le gustaría hacer las prácticas aquí mientras estudia y luego volver a su país.

Por su parte, Sindy Alonso, de Colombia, conoce de Barcelona diversas zonas, como el Parc de la Ciutadella o la Barceloneta. Está estudiando el Máster en Dirección de Recursos Humanos y le parece bien aunque lo ve algo académico, “necesitamos más práctica”. Precisamente, está buscando prácticas para compaginar sus estudios.

La pequeña y bella plaza de San Felip de Neri fue punto de encuentro para explicar algunos de los horrores de la guerra civil que todavía pueden verse en la fachada de la iglesia, marcada por agujeros de las balas de aquella época. Esta plaza es un remanso de paz para descansar y tomar algo en la terraza del hotel que hay en ella.

Mientras que la Plaza del Rei es una plaza monumental, rodeada de edificios góticos y renacentistas, la mayor parte de los cuales forman parte del conjunto del Palacio Real Mayor, que fue la residencia y sede del gobierno de los condes de Barcelona y de los reyes de Aragón. Acoge algunos de los edificios más significativos del conjunto palaciego: El Tinell, sobre el que se levanta la torre conocida como Mirador del Rey Martín, la capilla de Santa Ágata y el palacio del Lloctinent.

Las visitas de EAE les parecen algo fantástico a los alumnos. “Enriquece nuestra experiencia en la ciudad. He conocido la Sagrada Familia, el Parque Güell… Estudio el Máster en Marketing Online y Comercio Electrónico, y escogí EAE porque otra persona me lo recomendó”, comenta Jorge Álvarez, de Chile. Es profesional del marketing y cree que todo lo digital es el futuro. “Si hay una buena oportunidad de trabajar o hacer prácticas me quedaría unos dos años aquí”, comentó.

Adentrándose en el barrio del Borne, los alumnos de EAE pudieron conocer el barrio del call, antiguo barrio judío, y las calles, cada una dedicada a un oficio. La calle Argentería desemboca en una de las iglesias más queridas de los barceloneses: la iglesia basílica de Santa María del Mar. Su construcción comenzó en 1329, tal como lo atestiguan las lápidas del portal de las Moreras (que da al Fossar de les Moreres). Y es de destacar que se acordó que la obra había de pertenecer, exclusivamente, a los feligreses de la zona del puerto y de la Ribera, únicos responsables materiales del templo, ya que ellos fueron quienes la sufragaron, bien con su dinero o bien con su trabajo. Parece que en la construcción participó activamente toda la población de la Ribera, en especial los descargadores del muelle, llamados galafates de la Ribera o bastaixos, quienes llevaban las enormes piedras destinadas a la construcción de la iglesia desde la cantera real de Montjuïc y desde las playas, de ahí que se llame la iglesia del pueblo. En 1383 se colocó la última parte de la bóveda y al año siguiente se celebró la primera misa.