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Miércoles, 20 de Junio, 2018

The Real Future of Work es el último informe que ha presentado Gallup, empresa mundial experta en asesorar a grandes directivos para superar sus principales obstáculos. En esta ocasión, el informe ha entrevistado a trabajadores mayores de edad en España, Francia, Reino Unido y Alemania. Una de las conclusiones es que la digitalización ha transformado la forma de trabajo: el dónde y el cómo, principalmente. Nada nuevo si tenemos en cuenta que este cambio es progresivo y se respira cada día en las compañías.

Más preparados, más independientes

La autonomía de los empleados aumenta al tiempo que demuestran sus capacidades para llevar a cabo sus tareas y, mientras tanto, la gestión de personas se vuelve más importante que nunca para construir equipos globales y sólidos. Esto ha provocado que el perfil del “jefe” se muestre partidario y acepte formarse en gestión de habilidades. Así, el 48% de los encuestados españoles explican en el citado informe que cuando se reúnen con su responsable hablan sobre cómo desarrollar sus fortalezas, y el 53% sobre cómo mejorar sus debilidades. Y es que ahora, además de valorar los objetivos, es importante entender el camino hacia ellos y descubrir en qué acertamos y en qué no. Si se conoce cada una de las personas que trabaja en una compañía, se puede entender mejor su rendimiento a nivel global.

¿Tienes cinco minutos para hablar?

Otro de los objetivos de los líderes actuales es mejorar la comunicación. Dicen los empleados que han participado en el estudio, que son pocas las veces que reciben feedback de los directivos. Añaden que les gustaría que hubiera más contacto porque sería un reflejo del compromiso de ambas partes.

Lo cierto es que los directivos que mantienen relaciones fuertes y positivas con sus empleados ayudan a maximizar la productividad. Es sentido común y, es sobre todo, el resultado de una buena comunicación como estrategia para conseguirlo.

Al mismo tiempo, el mercado sufre. Está saturado de información. A las compañías no les queda otra opción que saber destacar para lanzar sus mensajes y provocar la reacción que buscan. Así que se abre otro frente: el de establecer una comunicación 100% bidireccional entre empresa y ciudadano. La madurez alcanzada ante el fenómeno comunicativo, su desarrollo cultural y la multiplicidad en los sistemas de acceso a la información (Internet, televisión y radio digital, telefonía móvil) nos exige ser cada vez más creativos a la hora de comunicarnos y transmitir nuestro mensaje.

El ADN de la comunicación corporativa

Todo comunica: pensamos que los anuncios publicitarios y las campañas que se lanzan en los medios son lo más importante pero no podemos olvidar que incluso aspectos como la propia actitud de los empleados es clave para definir la comunicación de una empresa. Comportamientos, acciones y decisiones son claves. La comunicación es global.

Anticiparse al futuro: Así, se espera un 2018 con una fuerte apuesta por la comunicación visual y los social boots. A nivel interno, los distintos departamentos de comunicación han decidido mejorar la calidad y se centran en el benchmarking, un proceso de evaluación que tiene como objetivo mejorar la estrategia de comunicación para incorporar optimizaciones.

Sí a un plan de comunicación: Ante la multitud de aspectos que una organización transmite, deberemos planificar adecuadamente una estrategia y asentar las bases, como en cualquier otra área. La coherencia comunicativa es el objetivo de este documento que se debe renovar periódicamente para que no quede desfasado.

 

Desde dentro y hacia fuera. Dos son las direcciones que la comunicación toma. Y es que no podemos comunicar con éxito hacia los demás si no lo estamos consiguiendo en la empresa. ¿Hablamos?

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