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Josep Bertrán, director del Máster en Dirección Financiera de EAE Business School

Miércoles, 12 de Septiembre, 2018

Por Josep Bertrán, director del Máster en Dirección Financiera de EAE Business School

Este mes de septiembre se cumple el décimo aniversario de la quiebra del Banco de Inversión Lehman Brothers, el cual en el momento de la declararse insolvente era el cuarto banco de inversión más grande de los Estados Unidos. Para algunos analistas esta declaración de insolvencia fue el detonante de la crisis económica y financiera más grave desde la Gran Depresión del año 1929, pero para otros, esta quiebra fue más un síntoma de la crisis que una causa de la misma.

Para entender las causas de la quiebra de Lehman Brothers, así como de la grave crisis económica que le siguió deben analizarse tanto los factores internos relacionados con la gestión de la Entidad como aquellos relacionados con el funcionamiento del sistema financiero en general. Con respecto a los factores internos debe destacarse una deficiente gestión interna que se manifestó con toda crudeza y provocó la quiebra de la Entidad. Cabe destacar la fuerte exposición de la Entidad a los activos de poca calidad, como por ejemplo, a las hipotecas sub-prime y a un insuficiente nivel de capitalización. El capital propio sólo representaba el 3% de los activos totales, por lo que la depreciación del valor de estos activos junto a una mayor dificultad para acceder al mercado de crédito aceleró el hundimiento del Banco.

Con respecto a los factores externos, los relacionados con el comportamiento de la economía y de los mercados financieros cabe destacar los siguientes aspectos:

-Insuficiente nivel de regulación y de control por parte de los Organismos y Autoridades económicas y monetarias.

- Gran desarrollo de los productos financieros derivados, los cuáles en algunos casos implicaban una fuerte exposición al riesgo.

Asimismo, los distintos analistas que elaboran  informes de valoración de las distintas empresas y llevan a cabo recomendaciones de inversión, así como las Agencias de Calificación no detectaron o no hicieron pública la delicada situación de esta entidad. Durante el año 2008 y hasta el momento de la quiebra de 106 informes de valoración sobre Lehman Brothers sólo uno de ellos recomendaba vender las acciones, mientras que las Agencias de Calificación crediticia mantuvieron la calificación “A” hasta el día anterior a la declaración de quiebra.

Los efectos que la quiebra de esta Entidad produjo sobre el conjunto del Sistema Financiero y sobre la economía mundial fueron devastadores, y algunos de ellos todavía permanecen. La pregunta a contestar es la siguiente ¿Puede volver a producirse una situación similar, o el actual funcionamiento de la economía y los sistemas de control implementados los hacen inviable? En mi opinión, sí puede volver a producirse, y ello por varios motivos:

  • No se ha regulado suficientemente el sistema financiero.
  • Algunas entidades financieras siguen manteniendo un insuficiente volumen de capital propio.
  • Los mercados de instrumentos derivados siguen creciendo a un elevado ritmo.
  • Existe un elevado volumen de endeudamiento, tanto de deuda pública como corporativa.
  • Existe una desconexión entre la creación de dinero y la creación de riqueza.