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Por Eduardo Irastorza, profesor de EAE Business School

Viernes, 19 de Enero, 2018

Por Eduardo Irastorza, profesor del Máster en Dirección de Marketing y Gestión Comercial de EAE Business School.

Todos recordamos ese maravilloso relato, “El Cuento de Navidad” escrito por Charles Dickens, uno de los más brillantes autores británicos de todos los tiempos. En él, su protagonista, el viejo Mr. Scrooge, era visitado por los espíritus de las Navidades pasadas, presentes y futuras. Cada uno de ellos le describía una parte concreta de su vida, y como ésta se iba transformando hacia un futuro inquietante. Este esquema puede sernos muy útil para entender un concepto que ha acompañado desde hace mucho, mucho tiempo a las economías domésticas: la “Cuesta de Enero”. Espero que disfrutes del relato...

El Espíritu de las Navidades Pasadas

Hace unas décadas, Ebenezer Scrooge, se las veía y deseaba para llegar a fin de mes en enero con su exiguo sueldo. Bien es verdad que los sueldos no eran como los de ahora, también lo es que la “Paga de Navidad” ayudaba un poco. Pero los regalos, las salidas, los gastos extraordinarios no había familia que lo soportara. Demasiadas obligaciones y pocos recursos. Fue en 1962 cuando El Corte Inglés lanzó sus primeras rebajas de enero. Con el tiempo esta brillante solución paliativa se fue convirtiendo en una oportunidad para acceder a bienes de calidad en época de “vacas flacas”. La iniciativa de D. Ramón Areces fue replicada a todos los niveles y en todos los sectores con un enorme éxito, hasta convertirse en parte consustancial del calendario “litúrgico económico”. Era un “win-win” para clientes y comercios.

El Espíritu de las Navidades Presentes

Este año Mr. Scrooge no sólo tiene mayores ingresos, porque la economía repunta, sino que además aprovecha que a las Rebajas, seguirán segundas y terceras rebajas, liquidaciones finales, etc, etc, etc.. Eso, sin duda, atenuará bastante el palo económico de la Navidad. Además, nuestro amigo Ebenezer encuentra en diversos comercios electrónicos auténticos chollos de última hora que sabe aprovechar. Si la cosa se pone cruda puede desprenderse de bienes ya innecesarios en redes sociales y portales de venta e intercambio. Por si esto fuera poco, nuestro amigo, siempre atento al mercado, se ha deshecho de uno de los Bitcoin que adquirió hace tres años a la vez que su fallecido socio. Gracias a una rentabilidad que supera los cuatro dígitos podrá afrontar sin problemas la cuesta de 2018.

El Espíritu de las Navidades del futuro

Dentro de dos o tres años las posibilidades de que la “Cuesta de Enero” siga siendo un problema son cada vez más remotas. La cuesta, propiamente dicha, comenzará mucho antes: en noviembre, justo con el “Black Friday”, que se habrá asentado en nuestras vidas para anticipar las compras de Navidad en las mejores condiciones. Ya hoy en día el volumen comercial que moviliza sólo en un día y sólo en China esta festividad laica, supera con creces el volumen comercial de nuestro país en los ocho primeros meses.  En el futuro, la temporada de rebajas será casi permanente y de eso nos beneficiaremos todos. El “apretón en el bolsillo” se desestacionalizará, y lo que es más importante, el enorme capital de conocimiento que de todos nosotros poseen Google, Amazon, Groupon, Ali Baba & Co. permitirá personalizar las propuestas comerciales y ofrecerlas en el momento idóneo para cada persona. Sus ideas maravillosas llegarán a nosotros tan mágicamente como lo han estado haciendo durante siglo las de los Reyes Magos, y dejarán, para siempre, en el recuerdo los duros días de las “Cuestas de Enero”. Sólo que ahora a Papá Noel Mr. Scrooge le llamará... Jeff Bezos.