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Las claves del Design Thinking

Viernes, 27 de Octubre, 2017

Innovar. Cambiar las cosas introduciendo novedades. El diccionario no puede ser más explícito a la hora de describir una de las palabras que más suena en los últimos tiempos. Las empresas quieren hacerlo. Atreverse. Superarse. Diferenciarse. El mercado nunca es igual y constantemente aparecen nuevos productos y servicios que quieren sorprender y cambiar la vida de las personas. Pero esa novedad no es eterna y, pronto, se difumina y se pierde ante otras propuestas que cogen el relevo.

Tal vez sí hay una forma de conseguir que esa novedad dure un poco más. Para ello, es necesario que lo que se lanza al mercado esté respaldado por un buen diseño y sea, ante todo, una gran idea. Por eso, uno de los métodos más puestos en práctica hoy en día para resolver problemas a través de una solución creativa es el Design Thinking.

Esta metodología fue desarrollada por el norteamericano Tom Kelley que, en su gran trayectoria profesional, cabe destacar su apuesta por Apple para diseñar su famoso Mouse cuando la empresa era tan solo un startup. Kelley siempre ha creído que la innovación es el mejor camino que se puede tomar y lo que permite conseguir trabajos que verdaderamente cambian la sociedad.

Las palabras de Kelley entraron en las aulas y se quedaron. También en las salas de trabajo de las empresas. Y es que el método Design Thinking sigue siendo, a día de hoy, una de las grandes técnicas para crear ideas en las que, según su creador, se mezcla la humanidad con la tecnología. Kelley también apunta que, aunque las pequeñas y medianas compañías suelen pensar que para llevar a cabo este pensamiento hacen falta grandes inversiones, no es así. Lo que sí tiene claro el norteamericano es que sin innovación, una empresa está destinada a fracasar.

Como se refleja en la infografía, en el Design Thinking, el diseño es el elemento principal que está presente en las cinco fases del proceso. En la primera, la empresa se pone en el lugar de los trabajadores para entender sus necesidades. En segundo lugar, define su problema para, después, construir ideas que lo resuelvan. Cuántas más propuestas, mejor. El siguiente paso es que esa idea se convierta en una realidad a través del diseño de un prototipo para, finalmente, evaluar su funcionalidad.

Para que todo salga bien, es fundamental un líder que inspire las mentes del equipo y una actitud comprometida por parte de todos para que el motor de la creatividad no se detenga.

En algunos másters como el de Desarrollo Directivo, Inteligencia Emocional y Coaching, hay una asignatura dedicada a la dirección innovadora para que los líderes tengan las herramientas necesarias para dirigir y motivar equipos de alto rendimiento, que ejecuten proyectos innovadores basados en la creatividad colectiva e individual. La innovación tiene un papel indiscutible en EAE. Por eso, tanto los profesores como los alumnos quieren seguir encontrándose en esta estación. 

Fuentes:

  Design Thinking [Ebook]. Centro de Innovación BBVA http://www.centrodeinnovacionbbva.com/ebook/ebook-design-thinkin                                                                                                        El Mundo (21 de septiembre de 2015) “La innovación a largo plazo no es cara, lo que es caro es ser mediocre”                                        http://www.elmundo.es/economia/2015/09/18/55fc4aec268e3e5e548b459d.html                                                    http://www.elmundo.es/economia/2015/09/18/55fc4aec268e3e5e548b459d.html                                                                                                          
  https://www.bbva.com/wp-content/uploads/2017/10/ebook-cibbva-design-thinking_es_1.pdf