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María Ángeles Ruiz Ezpeleta, profesora de Gestión Global en el Máster en Supply Chain Management Full Time y Executive de EAE Business School

Lunes, 5 de Noviembre, 2018

Por María Ángeles Ruiz Ezpeleta, profesora de Gestión Global en el Máster en Supply Chain Management Full Time y Executive de EAE Business School

La venta de armas por parte de España a Arabia Saudita ha provocado una corriente informativa altamente crítica que no ha tenido en cuenta  ni la poca relevancia que tendría una eventual cancelación de contratos de venta de armas a Arabia Saudita por parte de España, ni las graves repercusiones económicas que podían derivarse de tal acción.

En primer lugar, y tal como informa el artículo de El País del 26 de octubre, España solo suministra un 2,4 de las armas que importa Arabia Saudita, siendo el principal proveedor Estados Unidos con un 60,8 % y el segundo el Reino Unido con un 22,9 %.

Está claro que la aportación de España a este suministro no es significativa y que romper cualquier acuerdo para la venta de armas no representaría un freno a la importación de este tipo de producto por parte del país Saudí. Por otro lado, una ruptura de cualquier acuerdo deterioraría  las relaciones comerciales y podría perjudicar enormemente la evolución de la balanza comercial entre ambos países que, durante los últimos años, ha tenido una evolución muy positiva para España.

Según datos de ICEX, Instituto de Comercio Exterior, la tasa de cobertura de las exportaciones españolas de bienes era en el 2014 del 43,91 %, siendo los datos de cierre del año 2017 del 61,54 %. Ello quiere decir que las exportaciones a Arabia Saudita han pasado a ser de un 43,91% de las importaciones, a un 61,54 %.

El hecho de que importemos crudo del país Saudí es lo que hace que durante los últimos  años la balanza comercial con ese país de bienes haya sido altamente deficitaria para España aunque ese déficit, gracias al incremento de las exportaciones ha ido disminuyendo paulatinamente.

Por otro lado, según datos de ICEX,  la  balanza comercial bilateral en servicios es, al contrario que en el caso de las mercancías, netamente favorable a España. Según los datos del INE, las exportaciones españolas de servicios para el 2017 al conjunto de los países del Golfo Arábigo/ Pérsico fue de 2562 millones de € y la importación en ese mismo periodo fue de 547 millones. Aunque no se facilitan cifras desagregadas, se estima que al menos el 50% de ese total corresponde a Arabia Saudí. 

En las exportaciones de servicios destaca el sector de ingeniería que es el sector español más dinámico en Arabia Saudí. Este servicio de ingeniería incluye los servicios incorporados en el diseño, la construcción y la explotación de instalaciones, sistemas de transporte e infraestructuras.

Esta buena salud de la ingeniería española en el país Saudí no es solo a nivel de grandes grupos multinacionales, como podría ser el proyecto del Ave del Desierto, gran éxito de la industria ferroviaria española, sino que un gran número de PYMES españolas venden sus servicios de ingeniería a ese país.  El deterioro de las relaciones comerciales con Arabia Saudita tendría una repercusión altamente negativa en la economía global de nuestro país.